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ENTRENADOR DE RECONOCIDA CAPACIDAD Y TRAYECTORIA

Miguel Volcán Sánchez: "Soy de origen italiano y soy muy gestual"

El coach de Gimnasia Indalo se formó en las mejores universidades de los Estados Unidos. Volvió a la Liga Nacional esta temporada.
Miguel Volcan Sanchez Soy de origen italiano y soy muy gestual
Publicado el 07/03/2013 - Miguel Volcán Sánchez es un apasionado del básquet y un profundo conocedor del juego. Hoy es el entrenador de Gimnasia Indalo, el rival que Olímpico deberá vencer mañana en el estadio Vicente Rosales.
Dejó de jugar básquet en su Uruguay natal, debido a que desde chico padecía una miopía. El entrenador Rubén Bula lo invitó a que sea su asistente y aceptó. Como sabía inglés, se relacionó con un entrenador americano que estaba entrenando la selección nacional uruguaya y que terminó invitándolo a Estados Unidos.
“En el 81, conocí a León (Najnudel) en la Universidad de St. Jones. Tal cual mi mentalidad, pretendía aprender con el mejor y estuve un año en Indiana con Bobby Knight, pero también fui a otras universidades, me formé con los mejores”, comentó en el inicio de la entrevista exclusiva que le concedió ayer a EL LIBERAL.

-¿Qué recuerda de la relación que mantuvo con Facundo Müller en Echagüe?
-Llegué en el 88 a Echagüe. Cottonaro era mi asistente y Facundo (Müller) jugaba en las inferiores. Tenía inquietud de aprender y le di la posibilidad. Llevaba las estadísticas y año a año fue progresando y le fui dando espacio. Lo mismo hicieron conmigo. Cuando veo a alguien con ganas de aprender, yo te abro la puerta, no me importa nada.

-¿Enfrentó a algún equipo santiagueño?
-Creo que no, pero no estoy muy seguro. Me sorprende gratamente cómo se respira básquet en esta ciudad, con dos equipos, con muchísimos clubes, hay una tradición. Y anoche vino Miguel Cortijo, pero justo había salido y me quedé con pena de no verlo, porque compartimos una temporada en Peñarol de Mar del Plata. Si lo tengo que definir a Miguel, es un gentleman.

-¿Qué le dejó su paso por Santa Paula de Gálvez?
-El haber aprendido que uno no es Súperman, a pesar de que esa era una de las primeras experiencias. El club estaba en crisis económica, el equipo no era bueno y yo creía que sólo con trabajo se podía y buen, no se pudo. Estuve tres meses y me fui. El club terminó endeudado y descendió.

-¿Y en Pico FC?
-Hicimos una gran temporada y desde el punto de vista de los resultados, si no se hubiese lesionado Charlie Bell, que era el goleador de la liga, jugábamos por el campeonato. Se rompió los cruzados en una jugada insignificante.

-¿El Miguel Volcán Sánchez que dirigió luego en Europa, México y Brasil es muy diferente al que volvió esta temporada?
-Hay varias diferencias, porque uno crece a lo alto y a veces, a lo ancho. Con eso te quiero decir que el mundo cambia, los jugadores cambian. Siempre fui de creer que el entrenamiento debe ser más complejo y más duro que el partido, siempre creí en el orden, en la defensa. Mis principios siguen en pie. Aparte todavía tengo la suerte de que muchos piensan que mi apellido es un sobrenombre.

-¿Sigue el show en el banco?
-No, no era show. Te explico: es una forma de sentir y expresar. Soy de origen italiano y soy muy gestual. Y hay momentos en que uno no sabe disfrazar un sentimiento. Hago gestos con la cara, con los brazos, salto. Hay unos paradigmas que para mí no son tan así y a veces se ven entrenadores que están con la mano en el bolsillo en un partido caliente y el tipo en la mente no sabe tomar una decisión porque está bloqueado. Y desde la tribuna dicen ‘qué frialdad tiene este hombre’. Siempre fui expresivo corporalmente.

-El viernes, Olímpico sin McGowan y seguramente sin Malara. ¿Es una buena noticia?
No, ni frío ni calor. Cada partido tiene su historia. Hay equipos que en la dificultad juegan mejor. Aprendí a hacer juicios de valor posteriores, porque el error más común que comete la gente es hablar antes del partido. Hay que jugarlo y punto. Sí, tenemos que ser inteligentes e interpretar el partido que tenemos que jugar. Este es un triangular entre Atenas, Olímpico y Gimnasia.

-El estadio va a estar repleto
-Está bueno para el básquet. A mí me encanta, me fascina. Jugar de visita, en un campo lleno, me estimula. Uno tiene que ser fuerte de carácter, como en la vida. Uno es tan grande como la dificultad que vence. El viernes es un partido importante para los dos. Tenemos talento como para ganar el partido. El campo habla.
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