"Fue un modelo de compromiso" "Fue un modelo de compromiso"
Santiago Olivera, obispo de la Diócesis de Cruz del Eje (Córdoba), manifestó a EL LIBERAL que la beatificación de Mama Antula fue un "acontecimiento providencial y de gracia que nos vuelve a mostrar que la Argentina tiene hombres y mujeres valiosos, fuertes y creyentes que construyeron una Patria para todos, inclusiva y fraterna". Olivera enfatizó: "En estos tiempos, la fraternidad, la amistad social, el poner la mirada en Jesús, sin grietas, sin persecuciones y sin sentido, esto es una nota importante y no si unas pobres monjas carmelitas (se refiere al monasterio de la ciudad entrerriana de Nogoyá, donde se encontraron elementos de torturas en un convento) tienen un modo de disciplina, quizás un poco del pasado pero vigente en la Iglesia".
El pastor de la Iglesia Católica aseguró que la beatificación de Mama Antula "es para allanar, en el buen sentido, para mostrar y descubrir al mundo de que una mujer, en 1730, nacida en Santiago del Estero, hoy, la Iglesia la presenta como modelo de compromiso".
Al trazar un paralelismo con José Gabriel Brochero, destacó que lo del llamado "cura gaucho" ha sido "una gracia muy grande y que sigue siendo porque el próximo 16 de octubre, fecha fijada para su canonización, será presentado no solo como modelo para los argentinos sino también para todo el mundo. Fue un gran constructor de la Patria"
"Tanto Mama Antula como el cura Brochero fueron de salir y de buscar las periferias. Mama Antula, en esos tiempos, caminó descalza por Santiago, por Tarija (Bolivia), Tucumán, Salta, Buenos Aires y Montevideo. Mama Antula fue una mujer de fe, creyente, fuerte y valiente. A esa fe profunda que tenía la puso en salida no solo para predicar los ejercicios espirituales o ayudar para que sean predicados sino para atender a los más pobres, a los más marginados o periféricos de su tiempo", puntualizó Santiago Olivera.
Puntualizó que la beatificación de estas personas nos muestra que "la santidad es posible. Los bautizados estamos llamados a ser santos. Esto nos recuerda que el camino de la santidad, aunque sea un camino exigente y arduo, es la única respuesta a nuestro bautismo. Digo más, hay muchísimos santos, en nuestras familias, en las comunidades. Sólo a algunos poquitos la Iglesia canoniza o beatifica".








