Santiago MONSEÑOR VICENTE BOKALIC

"Necesitamos acercarnos a la Eucaristía para transformar nuestra Patria tan fragmentada"

En la festividad de Corpus Christi, el prelado exhortó a la comunidad a "volver más a la iglesia, a las celebraciones religiosas". Bokalic presidió la misa en la parroquia Santísimo Sacramento.

19/06/2017 -

La fiesta de Corpus Christi reunió a una multitud de fieles que se congregó en la Catedral Basílica para participar de la 9ª Peregrinación Fraterna. Organizada por la parroquia Santísimo Sacramento, los santiagueños se unieron en oración y fe y recorrieron los templos de la ciudad hasta llegar al barrio Borges, donde monseñor Vicente Bokalic ofició la misa central. Acompañado por el padre Miguel Ángel Abdo, el obispo diocesano exhortó a la comunidad a "ser misioneros, consoladores y llevar un poco de esperanza a tantos lugares que hay desánimo, discordia, angustias, enfermedades y depresiones".

Durante la peregrinación, que duró cerca de cuatro horas, los cristianos acompañaron al Santísimo Sacramento con pañuelos, pancartas y cantos. En cada templo que fue recibido, se unieron las comunidades barriales quienes también elevaron sus intenciones y expresaron grandes muestras de fe.

En la parroquia Santísimo Sacramento, monseñor Bokalic hizo la Adoración al Cuerpo y Sangre de Cristo y luego presidió la misa central. En el mensaje a la comunidad, el prelado instó a buscar a Dios en lo cotidiano y sencillo y "no en cosas espectaculares".

"Los caminos del Señor son distintos, muestran sencillez, lo cotidiano, es la vida donde no brillan las cosas, se hizo presente en signos tan cotidianos como el pan y el vino. La eucaristía es memorial de la pasión de Jesús. Es hacer memoria del amor más grande el amor hacia nosotros", resaltó.

Volver a Dios

El obispo de Santiago del Estero citó a la canciller alemana Ángela Merkel y subrayó que "los cristianos tenemos que volver más a la iglesia, a las celebraciones religiosas, a un mundo destruido, a un mundo que desplazó a Dios de su vida".

"Cuando uno vive muy bien, holgadamente, es muy fácil olvidarse de Dios. En el continente de donde vinieron los grandes misioneros, hoy lo han desplazado a Dios. Es como si el nombre de Dios molesta en las constituciones, en las legislaciones, cuando en las raíces de esos pueblos está la presencia de Dios. Cuando uno se olvida de Dios comienzan todos los males. Necesitamos escuchar de esta mujer creyente, hija de un pastor protestaste, pero que le dice a su pueblo que necesitamos instalarlo a Dios en nuestras vidas", dijo Bokalic.

Y luego resaltó: "Nosotros decimos que necesitamos acercarnos a la eucaristía para fortalecernos, creemos que solos vamos a transformar el mundo, nuestra Patria tan herida, tan fragmentada, con tantos prejuicios, discriminación, pobreza y miserias que hay entre nosotros. Creemos que solos vamos a arreglarlo y no vamos a poder. No lo vamos a poder arreglar si no volvemos al Señor".

Por último, monseñor Bokalic llamó a "dejar que el Señor renueve nuestras vidas, para vivir con alegría nuestra fe, para ser misioneros, consoladores y llevar un poco de esperanza a tantos lugares donde hay desánimo, angustia, discordia y enemistades, angustias, enfermedades y depresiones. La Eucaristía nos lanza a la misión". l

 
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