Puntos de Vista GABRIELA COCA

“La inclusión pasa más que nada por las ganas, el compromiso y el corazón de los docentes”

10/09/2017 -

Soy mamá de un niño con autismo en la variante de síndrome de Asperger y él cuando ingresó al colegio estaba sin acompañante terapéutico. Ese año los docentes hicieron maravilla porque ellos encontraron la forma de llegar a él y la secretaria, cuando él empezaba a tener sus desórdenes sensoriales, lo sacaba del aula y lo llevaba a la biblioteca, lo hacía leer sus libros preferidos y con eso lo contenía. Ya a partir del segundo año cambiaron de maestra y comenzó con acompañante terapéutico. Esta nueva docente nos miró y nos dijo “Sé que Abel tiene un trastorno, pero no sé de qué se trata. Ahí le informamos que tenía autismo. Ella nos contestó: “No tengo conocimiento, pero juntos vamos a sacarlo adelante”. Pasó de ser un nene que no permanecía en el aula, a ser, al cabo de dos años un niño que pasaba a dar sus orales solo.

Es un niño que hoy en día está perfectamente incluido en el colegio, pero por supuesto con su acompañante terapéutica.

Creo que todo pasa más que nada por las ganas, el compromiso y el corazón de los docentes, porque ellos se capacitaron junto con nosotros, nos acompañaron a las charlas que se dieron en Santiago Azul, abrieron las puertas para que toda la información que tuviéramos se la pudiéramos brindar, se pusieron en contacto con todo el equipo, y hoy está perfectamente incluido. Esto es amor, ganas y el querer incluirlo.

Santiago Azul está abierto a toda la comunidad, no solo a familias con niños con autismo sino a toda persona que quiera informarse sobre la temática, y también estamos brindando la posibilidad de ir a charlas, nosotros no somos profesionales, pero hablamos desde la experiencia como mamá y de todos lo que nos interiorizamos día a día.

TRABAJO EN EQUIPO

Es muy importante el trabajo en equipo, sobre todo cuando se trata de autismo más severo, cuando se trabajan con tutogramas, con imágenes para relacionar el diálogo, el qué quiero, el qué necesito. Pero si no nos ponemos de acuerdo todos el equipo, los terapistas, los docentes, la familia sobre qué significa cada imagen, el chico tendrá para una misma imagen de referencia, distintos significados lo que hará compleja la comunicación. Por eso es muy importante el trabajo en concordancia.

Abel comenzó sus estudios en la escuela de Forres y en un principio comenzaron con medidas de reducción horaria, cada vez tenía que retirarlo más temprano.

Cuando hablamos con los docentes nos dijeron que él terminaba su tarea y deambulaba por el aula. Entonces nos surge la idea de cambiarlo de institución y fuimos al Colegio Ciudad de Beltrán. Les contamos a las autoridades que él estaba con medicamentos por su hiperactividad y que en ocasiones se lastimaba solo, y le abrieron las puertas porque ya habían tenido casos similares. Nos dijeron que si nosotros como familia nos comprometíamos a trabajar en equipo, juntos lo íbamos a ayudar.

En agosto de ese año llegamos al diagnóstico de autismo y las terapias que debía llevar adelante. Ya desde el próximo año comenzó las clases con un acompañante terapéutico. Pero hasta eso sus compañeritos fueron los que le enseñaron a jugar, porque su juego era correr. En un principio los chicos se turnaban para correr con él hasta que de a poco le inculcaron formas de juego.

Hoy en día es uno más entre ellos. Si bien gran parte es por el apoyo de los docentes y las autoridades, tiene mucho que ver el acompañamiento de sus compañeros.

Realidades

Nosotros desde el grupo de padres estamos padeciendo todos los años con la inclusión. En esta época comenzamos a recibir consultas de mamás que preguntan en dónde pueden inscribir a sus hijos porque no los aceptan en muchas instituciones. El tema es conflictivo para muchas familias.

Hay jardines que no reciben a niños con pañales, pero el control del esfínter, por ejemplo, no se da porque uno quiera sino porque se necesita una maduración neurológica del niño. Pero si el niño va con un acompañante no debería haber problema.

La excusa más utilizada en las escuelas es decir que no tienen cupo. Los padres deambulan por todas las escuelas cada vez que llega el momento de inscribir al niño.

 
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