La Banda PRÁCTICAS

Eventos inexplicables generan temor en vecinos y vigilantes de la escuela de Villa Raquel

Relataron que los guardias pidieron no ser destinados en el lugar, porque ven y oyen cosas que los espantan.

08/04/2013 - Luego de la noticia de que la aparición de restos de lo que aparentan ser ritos satánicos o umbandistas había provocado la preocupación en la zona del barrio Villa Raquel, vecinos de la Escuela 646 Los Pinos, no sólo confirmaron la novedad, sino que revelaron que algunos policías que hacen guardia allí habrían pedido no ser destinados más en ese local aterrorizados por las frecuentes apariciones y otros fenómenos que se producirían por las noches.
“Nos contaron que les apagan las luces, o la cocina, o si están descansando, oyen pasos al lado suyo y cuando miran, no hay nadie”, dijeron vecinos.
Además, Dina Gómez, vecina de la calle Laprida, y Andrea Herrera, propietaria de un comercio frente a la escuela relataron que los alumnos cuentan que se les aparece con frecuencia “un chiquito sentado en el inodoro” en el baño del local escolar y que “a veces se escuchan gritos y alaridos”. “Vamos a hablar de nuevo con las maestras para que hagan algo, porque esto no puede seguir así”, anticiparon.
Un menor, estudiante de la Escuela 646 confirmó los dichos de las mujeres: “Varios chicos lo vieron al chiquito sentado en el inodoro. Yo no lo vi, pero sí escuché gritos”. Consultado sobre si les avisan a las maestras, respondió afirmativamente: “Sí, les decimos, pero no nos creen porque dicen que ellas no ven ni escuchan nada”.
Extrañas figuras
Un vecino de la calle Ing. Iturbe, de ocupación mecánico afirmó haber tenido varias experiencias inexplicables en los últimos meses: “Todo pasó desde que compré una casa aquí a la vuelta hace unos meses. Primero fue una noche de mucho calor, que no podíamos dormir que vi una figura aparentemente humana, pero muy pequeña, como de 40 centímetros aproximadamente, caminando por la tapia de la escuela”. Consultado sobre la posibilidad de que se tratara de alguien intentando ingresar a la escuela con fines delictivos, dijo que nunca supo qué o quién fue.
“De todas maneras, lo que me pasó después no tiene ningún tipo de explicación: tres veces vi a un chiquito como de dos o tres años dentro de mi casa, que pasa, nada más. Nunca hizo por atacarme ni nada. Yo tampoco le hice nada, pero mis hijos ya no quieren estar más en la casa”.
“Algunos dicen que son cosas de estudiantes de magia, pero la verdad que yo no sé”, finalizó.l

 
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