El intenso calor de ayer fue soportado estoicamente por los miles de devotos de la Virgen, aunque por las unidades móviles de Salud de la provincia pasaron hasta las primeras horas de la tarde más de 200 personas.
Según informes suministrados a EL LIBERAL, entre las 13 y las 16 llegó la mayor cantidad de pacientes, casi todos con síntomas de deshidratación o bajas de presión provocadas por las altas temperaturas.
En los tres puestos de control montados en la villa trabajó personal de enfermería y médicos que suministraron desde agua mineral hasta distintos medicamentos para ayudar a la gente.
También se reportó un centenar de ingresos por afecciones gastrointestinales, a causa de la ingesta desmedida de comidas, también asociadas con el calor. A éstos se sumaron, pero en menor cantidad, los heridos en accidentes, como cortes, caídas o quemaduras.
Por las unidades móviles pasaron devotos de toda la provincia, además de un gran número de fieles que llegaron de Córdoba, Tucumán, Buenos Aires y de las provincias del norte argentino.
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