Textos: Walter Coria – Eduardo Oroná
Fotos: Tomás Marini – Corresponsalía
SUMAMPA, Quebrachos (C) En un clima de fuerte fervor popular y bajo la impronta de una ancestral devoción divina hacia Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, la feligresía santiagueña y de gran parte de la Argentina, participó ayer masivamente de la celebración de la misa de la Solemnidad, en la que el nuncio apostólico Adriano Bernardini, junto al obispo diocesano de Santiago del Estero, Francisco Polti y su auxiliar Monseñor Torrado Mosconi, realizaron la coronación pontificia de la patrona del pueblo santiagueño.
A pesar del calor reinante, más de 40.000 peregrinos de diferentes puntos del país, llegaron desde muy temprano al vallecito de Sumampa Viejo, a participar de este hecho  | | Preciso momento en que monseñor Bernardini coloca la corona de oro a la sagrada imagen. | histórico, donde un pueblo puso de manifiesto su devoción mariana hacia la Madre del Consuelo, en una de las fiestas religiosas más antiguas del Noroeste de la República y que cada mes de noviembre recibe a miles de peregrinos a pedir o agradecer por las bendiciones recibidas.
Autoridades
Cerca de las 19.30, las autoridades religiosas y del Gobierno provincial, llegaron hasta el Santuario Histórico Nacional y de inmediato se ubicaron en sus respectivos palcos para el inicio de la celebración, que estuvo animada por fieles y devotos de nuestra Madre y por miles de jóvenes que le dieron un marco especial a la celebración.
El gobernador de la Provincia, Dr. Gerardo Zamora, declaró de interés provincial a las fiestas patronales y Huésped de Honor al nuncio apostólico Adriano Bernardini, quien llegó en representación del papa Benedito XVI.
Por su parte, el intendente de la ciudad de Sumampa, Luis Antonio Galván, se sumó a la iniciativa y en nombre de la comunidad de Sumampa, dio la bienvenida al prelado a esta comunidad santiagueña.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando las autoridades de la Iglesia santiagueña y el representante de la Santa Sede, bendijeron las dos coronas de oro que fueron confeccionadas con material donado por la comunidad sumampeña. Los sacerdotes, en primer término, coronaron la imagen del Hijo Jesucristo para luego dar paso a uno de los momentos de mayor emoción y alegría, donde todo un pueblo, alborozado con los pañuelos y banderas en alto, veía coronar a su Madre, que desde 1630 derrama bendiciones y milagros en todo el país.
Una vez coronadas las dos imágenes, marcharon por el vallecito, mientras con total júbilo la feligresía iluminaba su camino con antorchas y le tiraban pétalos de rosas, al tiempo que marchaba a paso lento en sus andas históricas, hasta su altar mayor donde fue depositada hasta este lunes, cuando nuevamente salga de su morada y marche en peregrinación por las callecitas de su valle, para luego descansar hasta el año próximo y su pueblo regreses y le rinda todo honor.
|
|
|
| Alrededor de cuarenta mil fieles participaron de la emotiva e histórica ceremonia que fue presidida por el nuncio apostólico Adriano Bernardini y por los obispos Francisco Polti y Ariel Torrado Mosconi. |
|
|