Libros arrojados por el piso, armarios destruidos y paredes escritas con pintura.
Ése fue “el sello” que dejó un grupo de vándalos, cuando se ensañaron con una escuela primaria del norte de la capital santiagueña.
Las autoridades docentes no tienen precisiones de cuándo fue la incursión de los ladrones.
Sin embargo, les llegaron datos que el sábado último habría quienes “ofrecían” los bienes del establecimiento, por la banquina del canal San Martín.
Semejante escena dejó sin palabras a maestros y alumnos, a medida que ingresaban en la Escuela Nº 88 Coronel Borges, en avenida Belgrano (N) 1746 del barrio Huaico Hondo.
La alarma surgió a las 7.30, en el turno mañana, a medida que se reiniciaban las actividades después del asueto provincial del lunes, con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa.
“Ingresaron en dos salas de la escuela. Prendieron el aire acondicionado y seguramente estuvieron refrescándose. Después, se fueron cuando quisieron. Cuando llegamos hoy (por ayer) estaba el aire prendido”, dijo Selva Cristina Coronel, la directora de la escuela, en declaraciones a EL LIBERAL.
La autoridad docente reveló que los delincuentes cargaron con todos los elementos de música, entre ellas, gran cantidad de flautas dulces.
Manifestó que esos bienes se hallaban guardados en un armario, al igual que pelotas de cestobol, como también las pelotas y la red de voley, empleadas en las clases de educación física.
“De otro de los armarios sacaron y rompieron todos los trabajos que teníamos de los chicos, las fotos de las promociones, las planillas de la misma escuela y hasta los archivos del establecimiento”, señaló Coronel.
“No sé cómo hicieron para entrar, porque la puerta no estaba forzada. Tal vez habrá sido por la ventana. Creemos que hicieron ´palanca´ con un elemento que encontramos que es como un pedazo de una sevillana”, expresó.
Denunció que los ladrones sacaron las pinturas que había en los armarios y que pintaron las paredes.
En el lateral superior derecho de un pizarrón anotaron el nombre “Leandro”. Allí mismo escribieron groserías y, hasta pusieron “Perdón”, bastante grande, para que se note, dando muestras de algún arrepentimiento.
Testimonios. Los docentes conocieron, de boca de sus propios alumnos, que unos sujetos querían vender las flautas y las pelotas, debajo de uno de los puentes del canal San Martín.
Reiterados. No es la primera vez que pasa un hecho de estas características. Hace dos años la escuela tuvo que poner una alarma por un robo que sufrieron.
Investigaciones. Debido al vandálico robo, las autoridades del establecimiento educativo concurrieron a hacer la denuncia en la Comisaría Novena.
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