Policías e inspectores -y muy pronto abogados- entablaron una tenaz y férrea búsqueda, detrás de un boletero que en entre el 2008 y 2009 cruzó 40 veces los semáforos en rojo, convirtiéndose en el infractor número 1 y deudor de una multa cercana a los $ 30.000.
La noticia fue confirmada a EL LIBERAL por el juez de Faltas, doctor José Sánchez Gerez, quien añadió que todos los bancos de datos procuran identificar al chofer que circula al mando de un Renault 9.
El insólito raid del boletero fantasma arrancó el 20 de noviembre del 2008, jornada en que violó un semáforo en rojo, en pleno centro. De allí en más, no detuvo su loco andar.
Ya en las primeras infracciones, la Justicia de Faltas puso en marcha sus resortes legales, notificando al titular de la unidad.
A los pocos días, se hizo presente un hombre de apellido Barreiro, clarificando que el Renault 9 le perteneció sólo hasta los primeros tramos del segundo semestre del 2008.
Operación y venta
Para dar contundencia a su posición, presentó un documento que certificaba la venta del automóvil, con los datos completos del nuevo propietario.
Teniendo en cuenta que cada infracción mínima -por cruzar- hoy asciende a $ 751,40, ayer los municipales ponían a trabajar la calculadora: multiplicada la suma más baja por las 40 infracciones, arroja un poco más de $ 30.000.
Sin embargo, vale destacar que dada la seguidilla de semáforos vulnerados, la Justicia considera ya al boletero reincidente.
En consecuencia, su suerte gira hoy entre esos $ 751,40 y la multa máxima de $ 3.381.
“Nunca se aplicó dicho monto, pero las normas vigentes nos habilitan a tomar como recurso esos montos, en la búsqueda de la efectividad de nuestra acción”, aclaró Sánchez Gerez.
Aún en el mejor de los casos, y con una fuerte morigeración de la deuda general, la multa del boletero bordearía fácilmente $ 50.000.
Teniendo en cuenta que el vehículo corresponde a los primeros Renault 9 fabricados en el país (1987), su valor no iría más allá de los $ 7.000.
A todas luces, ni siquiera con el vehículo entregándoselo al municipio, el infractor lograría cubrir la deuda total.
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