Ayer, otro canal de riego de la ciudad de La Banda se convirtió en una trampa mortal para los menores de edad.
Esta vez, la víctima fue una adolescente, vecina de la calle 2 al 100 del barrio San Fernando.
Se trata de Daniela Carolina Festa (16 años), quien desapareció en las aguas de un canal derivador, conocido como La Cuarteada, a la altura de la calle 7 del Sector 100 Viviendas del barrio Ampliación 25 de Mayo.
La tragedia se originó a las 16.30, instantes después de que se introdujo en el cauce, con tres amigos: dos varones y otra chica.
Según informaron fuentes policiales, Daniela no habría sabido nadar y tampoco habría anunciado a sus padres hacia dónde iba.
Trascendió que, a poco de hallarse en el canal, los otros menores se alarmaron cuando la joven desapareció de la superficie, al parecer en un sector de mucha profundidad.
Desde ese instante, la buscaron intensamente, aunque al no ubicarla, dos de ellos decidieron concurrir a la casa de Daniela para denunciar lo sucedido a los progenitores.
A las 18, el padre, Alberto Belloso Colombres llegó a la Comisaría 47 para solicitar la ayuda de los uniformados.
En el acto, se montó un amplio rastrillaje por la escena del hecho y, en forma paralela, se ordenó la intervención del personal del Grupo Especial de Rescate (GER).
El trabajo del personal de esa dependencia permitió encontrar -a las 19.20- el cuerpo de la adolescente, sumergido a unos 200 metros de donde fue vista por última vez.
Posteriormente, la médica de la Unidad Regional Nº 2 aconsejó la práctica de la autopsia, medida que fue autorizada por el juez del Crimen de Segunda Nominación de La Banda, Néstor René Migueles.
En consecuencia, la Unidad Morguera de la División Bomberos condujo los restos a la morgue judicial del Hospital Independencia.
Compuertas. Los voceros explicaron que, por la fuerza y el volumen del caudal, el cuerpo pasó por unas compuertas, hasta quedar en el lugar donde fue hallado por el GER.
Vestida. Los informantes policiales dieron cuenta que, al ser encontrada, la menor vestía una remera, un short y aún tenía colocadas en sus pies, unas chinelas de plástico
Sorpresa. Los padres habrían comentado a los efectivos que, a la siesta, casualmente buscaban a la adolescente para que los ayude a limpiar el fondo de su casa, sin imaginar que había ido al canal.
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