Los misterios, muchas veces insondables, que encierra la Salamanca atrajo al mimo Ángel Elizondo. Para interiorizarse acerca de esta leyenda, el artista salteño vino a Santiago para tomar contacto con estudiosos del tema. Su intención es hacer un espectáculo, con las técnicas de la pantomima, y hacerlo conocer a nivel nacional.
Ya se reunió con Froilán “Indio” González, quien le aportó gran cantidad de datos sobre esa creencia de que en una cueva habitan diablos, duendes, brujas y otras criaturas mitológicas. Elizondo, en diálogo con PURA VIDA, contó que también recabará los testimonios de intelectuales, religiosos y habitantes del interior santiagueño.
Acompañado por los integrantes de la Compañía Argentina de Mimo, seguirá hoy su derrotero en el afán de descifrar los significados de la Salamanca, a la que considera “parte de un ritual, de una idea de algo que tenemos y que sabemos que está en una parte y no se sabe qué es. Entonces, queremos investigar eso”, puntualizó.
A diferencia de lo que se dice que diversos artistas concurren a hacer pactos con el diablo cuando acuden a la Salamanca, Elizondo quiere transformar todos esos credos en un espectáculo para presentarlo, posiblemente en el 2011, en un teatro de Buenos Aires, ciudad donde habitualmente trabaja con los artistas de su elenco.
“La idea surgió después de realizar una evaluación de posibles temas para shows en Buenos Aires. En eso estaba la Salamanca. Bernardo Canal Feijoo decía que la leyenda o el mito es la unión de todas las leyendas y de todos los mitos y que no hay una sino que es el todo. Es ese todo el que vinimos en Santiago”, recalcó.
Elizondo, que se formó con los mimos franceses Etienne Decroux y Jacques Lecoq, es un convencido de que la “cueva de la Salamanca es en sí mismo una representación teatral”. Contó que para representarla no solamente acudirá a las técnicas convencionales de la actuación, sino también a expresiones alternativas.
Admitió que cuando trabajó en París, era muy severo con la aplicación de las técnicas que aprendió de Decroux y Lecoq. En cambio, cuando regresó a la Argentina, frente a nuestra realidad, fue modificando las formas de actuación. “Para mis espectáculos tomo todo lo que me haga falta”, expresó este artista con más de 50 años de trayectoria.
¿Fue necesidad o curiosidad que lo llevó a indagar sobre esta leyenda tan arraigada en el imaginario popular? “Es una necesidad mía. Nunca hice un espectáculo que no fuera una necesidad. El arte se hace arte cuando es una necesidad. En mi caso, trabajo por necesidad e intentó que el grupo también lo haga en la elección del tema”, destacó.
Quienes integran la Compañía Argentina de Mimo son Darío Diaco, Ana Scarballo, Marcos Cecere, Julia Elizondo y Lucas Maíz. Ayer estuvieron en Turismo de la provincia y el Centro Cultural del Bicentenario. Hoy viajarán a Loreto para seguir indagando acerca de los misterios de la Salamanca.
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