 | | En 2006. La enfermedad de Carlitos estaba en su máximo nivel de infestación. | En mayo de 2006, EL LIBERAL publicó la historia de Carlitos, un changuito santiagueño que padece ictiosis, una rara enfermedad que le provoca excesiva acumulación de escamas cutáneas que simula la piel de los peces.
En ese entonces, Carlitos, que tenía 12 años, no sabía leer ni escribir, era tímido y era discriminado porque en ninguna escuela cercana al barrio Industria, en donde habita, lo querían matricular, según había confesado su madre.
Sin embargo, el tesón de su madre, María Rosa, y el afán de superarse de Carlitos, logaron que actualmente su piel tenga menos porcentaje de escamas por el prolongado tratamiento con pastillas y cremas a que es sometido.
También consiguió María Rosa, que además tiene otros 9 hijos, que lo inscribieran en el Centro de Educación Básica Nº 017 en donde aprendió a leer y escribir y, además, descubrió que su vocación es el dibujo.
A Carlitos le gusta jugar al fútbol y lo hace a diario con sus vecinitos del barrio, es hincha de Boca y la mayoría de sus dibujos, realizados a mano alzada con precisión casi profesional, están referidos a jugadores de ese club porteño.
Ayer a la tarde, cuando EL LIBERAL llegó a su casa, mostró orgulloso los adelantos logrados en la escuela y los innumerables dibujos realizados.
Su madre aseguró que en la escuela no lo discriminan “y cuando termine la primaria quiere estudiar Dibujo en algún instituto especializado”.
Los cuidados de su madre han logrado en estos cuatro años que la piel de Carlitos no se agriete ni se rompa con facilidad, aunque todavía quedan secuelas de la enfermedad que tendrá que soportar de por vida.
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