| SANCIÓN - Un enfermero fue condenado a ocho años de prisión por balear a su amante |
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| Gabriel Leiva es un enfermero profesional de 25 años, que permanecerá algunos años recluido en el Penal. EL LIBERAL/José Gómez |
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Joven tendrá varios años para “repensar” su vida sentimental
Tentativa. Quiso matar a tiros a su amante y compañera de trabajo. No lo consiguió y ayer fue sancionado. Se resistía a poner fin a la relación con una mujer mayor que él.
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La negativa a continuar y proyectar una vida en común caló muy hondo en el ánimo de Gabriel Leiva, un enfermero bandeño que reaccionó violentamente contra su entonces amante. Fueron varios los disparos que realizó en plena vía pública contra Luciana Valeria Bustamante. Pero la fortuna quiso que ninguno de los proyectiles la hirieran de muerte.
Por ese hecho de sangre, ayer se cerró el capítulo judicial para el joven. Fue cuando el tribunal que lo juzgó le impuso una pena de ocho años de prisión por tentativa de homicidio. El fallo, unánime, fue dictado por la Cámara del Crimen de Tercera Nominación.
La condena se ubicó un año por debajo de lo que había solicitado la fiscal, Mariela Bitar de Papa, mientras que las querellantes particulares –María del Carmen Bravo y Nelly Cordero- habían requerido que se impusieran 13 años de encierro.
Las abogadas sostuvieron que la real intención de Leiva era quitarle la vida a Bustamante, quien también era enfermera y compartían el mismo espacio de trabajo en el Centro Primario de Salud del barrio Tabla Redonda de La Banda.
Quedaba claro que el procesado había utilizado un medio idóneo –un arma de fuego-, que efectuó los tiros a corta distancia –aproximadamente a un metro y medio- y que impactaron en zonas vitales, como el tórax y la cabeza.
Recordó la querellante que la noche anterior al ataque, que se consumó temprano en la mañana del 11 de agosto de 2006 en la calle Lavalle, Leiva había citado a su amante en Besares y paso a nivel sur.
Posiblemente allí habría sido el lugar de la “ejecución” de su plan homicida, pero se vio postergado porque Bustamante concurrió a la cita en compañía de una amiga.
Por contrapartida, el defensor oficial Hugo Frola, hizo una lectura diferente de la conducta del muchacho, que tiene actualmente 25 años.
En el momento del hecho, ella tenía 28 años y él 22.
Su cliente era soltero y la víctima estaba casada, convivía con su marido y tenía tres hijos. Esa diferencia de edad y experiencia en la vida de pareja, les hizo afrontar de manera diferente el vínculo que los unía, interpretó el letrado.
Para Bustamante, se trataba de una relación pasajera y a la que pretendía poner fin cuando fue herida. Leiva, en cambio, proyectaba una vida en común y no supo manejar la negativa de su amada a que finalizase la unión entre ellos.
En cuanto al haber portado un viejo revólver, el defensor sostuvo que su representado lo llevaba desde el día en que fue asaltado y despojado de un motovehículo en la vecina ciudad.
| EL DATO | | El mismo tribunal había impuesto a Roque Baldomero Pérez, el jueves 7 de este mes, idéntica condena que recibió Leiva: ocho años de cárcel. Pero por haber cometido un homicidio cuando hirió con un cuchillo a Rogelio Alderete, quien le había entregado un vaso con poca cerveza al homicida. La diferencia sustancial, en uno y otro caso, fue que en el juicio que terminó ayer, la mujer sobrevivió a la balacera, mientras que el riohondeño dejó de existir. |
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