"Jamás hubiese comprado tierras con conflictos", declarará el empresario al juez
Jorge Ciccioli declarará ante la Justicia que a principios del 2010 adquirió a una empresa de Salta 1.800 hectáreas en Copo, donde hoy está asentado el Campo San Bernardo y clarificará que si sospechaba de conflictos con la gente jamás las hubiera comprado.
Según adelantó a EL LIBERAL su abogado, Gabriel Frangi, su cliente manifestará que vive en Cañada de Gómez y que antes de invertir en Santiago, vendió 160 hectáreas que poseía en Bustinza, ubicada entre Cañada de Gómez y Rosario (Santa Fe).
Familia
Casado, con tres hijas -una de ellas discapacitada- Ciccioli revelará que en ocasión de realizar un viaje, vio las tierras de Copo y se sintió atraído por invertir en ellas.
‘Antes vendí mis tierras de Santa Fe. Aposté todo a Santiago a sabiendas que con los años serían de mayor rentabilidad’, agregará.
Ahondará que la empresa vendedora dejó -heredado- un permiso para desmontar entre 700 y 800 hectáreas. Pero como la venta eran por 1.800, decidió comprar todo.
Antes de firmar, el empresario contrató a una escribana de Monte Quemado y a un abogado. Mientras proyectaba sembrar maíz o soja, el primer objetivo era desmonte.
Recién cuando los profesionales le informaron que no había ocupante alguno en las 1.800 hectáreas, Ciccioli cerró la operación.
Antes, desmontó una picada y ningún poblador elevó objeción alguna.
“No hubiese comprado si asumía que las tierras traerían conflictos”, precisó su abogado.
Alambrado
Hecha la operación, meses atrás desconocidos le cortaron 17 kilómetros de alambrado. “Hicimos la denuncia ante el juez Sarría Fringes y la acompañamos con documentación”.
“Después cuando se aprestaba a trabajar, llegaron unas 50 personas golpearon a los empleados, dañaron la maquinaria y le arrojaron azúcar al aceite”, agregó Frangi.
En forma paralela, “un abogado de la gente empezó a negociar con nosotros para que Ciccioli cediera hectáreas a los pobladores. En eso estábamos cuando ocurrió el accidente”, enfatizó Frangi, adelantando: “Queremos solucionar este problema pronto”.
Según adelantó a EL LIBERAL su abogado, Gabriel Frangi, su cliente manifestará que vive en Cañada de Gómez y que antes de invertir en Santiago, vendió 160 hectáreas que poseía en Bustinza, ubicada entre Cañada de Gómez y Rosario (Santa Fe).
Familia
Casado, con tres hijas -una de ellas discapacitada- Ciccioli revelará que en ocasión de realizar un viaje, vio las tierras de Copo y se sintió atraído por invertir en ellas.
‘Antes vendí mis tierras de Santa Fe. Aposté todo a Santiago a sabiendas que con los años serían de mayor rentabilidad’, agregará.
Ahondará que la empresa vendedora dejó -heredado- un permiso para desmontar entre 700 y 800 hectáreas. Pero como la venta eran por 1.800, decidió comprar todo.
Antes de firmar, el empresario contrató a una escribana de Monte Quemado y a un abogado. Mientras proyectaba sembrar maíz o soja, el primer objetivo era desmonte.
Recién cuando los profesionales le informaron que no había ocupante alguno en las 1.800 hectáreas, Ciccioli cerró la operación.
Antes, desmontó una picada y ningún poblador elevó objeción alguna.
“No hubiese comprado si asumía que las tierras traerían conflictos”, precisó su abogado.
Alambrado
Hecha la operación, meses atrás desconocidos le cortaron 17 kilómetros de alambrado. “Hicimos la denuncia ante el juez Sarría Fringes y la acompañamos con documentación”.
“Después cuando se aprestaba a trabajar, llegaron unas 50 personas golpearon a los empleados, dañaron la maquinaria y le arrojaron azúcar al aceite”, agregó Frangi.
En forma paralela, “un abogado de la gente empezó a negociar con nosotros para que Ciccioli cediera hectáreas a los pobladores. En eso estábamos cuando ocurrió el accidente”, enfatizó Frangi, adelantando: “Queremos solucionar este problema pronto”.