A 100 años, la tragedia del Titanic se convirtió en un fenómeno mundial
El crucero británico Titanic, con 2.223 personas a bordo, se hundió el 15 de abril de 2012 tras golpear un iceberg en el océano Atlántico, poco después de iniciar su viaje inaugural desde la ciudad inglesa de Southampton al puerto de Nueva York.
El hundimiento del Titanic, ocurrido hace cien años, no fue sólo una historia de amor contada por Hollywood, sino una tragedia que se convirtió en un símbolo de la lucha del hombre contra las fuerzas de la naturaleza.
La verdad es que en aquellos años nadie creía que ese transatlántico pudiera hundirse, tal como sucedió el 15 de abril de 1912 en el Atlántico Norte, horas después de chocar contra un iceberg en una noche fría y estrellada.
El hecho ocurrió a las 23.40 del 15 de abril, durante el viaje inaugural entre Southampton y Nueva York, donde murieron 1.512 personas, a 640 kilómetros de Terranova, Canadá.
El Titanic, de 269 metros de eslora (longitud), llevaba entre sus pasajeros a la flor y la nata de la sociedad de aquella época, entre ellos a Benjamín Guggenhein, cuya hija fundó años más tarde el museo Guggenheim tras la muerte de su padre en el famoso barco.
Según un documental de History Channel, la mayor lucha para impedir que se hundiera el Titanic -que tenía 11 compartimientos herméticos- se libró en la sala de calderas número cinco.
En el transatlántico se embarcaron 2.223 pasajeros, para los que sólo había 16 botes (con capacidad para 60 pasajeros), muchos de los cuales bajaron al mar con muy pocas personas.
Pocas horas después de ocurrida la tragedia llegó a la zona del hundimiento el RMS Carpathia, que rescató a 705 sobrevivientes que se encontraban en los botes, así como a unos 328 cadáveres que fueron encontrados flotando en la zona del desastre.
Considerado el barco más adelantado para su época, el pasaje del Titanic estaba dividido en tres categorías (primera, segunda y tercera) y tenía un salón de peluquería, de fumadores, comedor y biblioteca.
Si el Titanic hubiera tenido “una defensa permanente” en la proa quizá hubiera resistido el choque contra el iceberg que causó su hundimiento, dijo el escritor Joseph Conrad, en un artículo de 1912, denominado “Algunas reflexiones sobre el Titanic”.
Conrad, autor de El agente secreto, La línea de sombra y el Corazón de las Tinieblas, entre otras obras, puso en duda que el barco se hubiera mantenido a flote si habría chocado de frente -en lugar de costado- con su proa contra “aquella masa de hielo (que no era un monstruoso iceberg)”.
El autor de “Tifón”, que trabajó durante años para la marina imperial británica, relató que en los ochenta el vapor Arizona, de cinco mil toneladas, “uno de los galgos del océano, dio con la proa contra un inconfundible iceberg y se las arregló para arribar a puerto gracias a su mampara de contención”.
“Todas las personas de abordo (del Titanic) vivían bajo una falsa seguridad; cuán falsa era ha quedado suficientemente demostrado”, dijo Conrad, tras indicar que el famoso transatlántico era una especie de “hotel Ritz marítimo” de su época.
Conrad explicó que la nave tenía “una tripulación de circunstancias, sin suficientes botes de salvamento, corto de personal avezado (pero con un café parisino y cuatrocientos pobres diablos como camareros), para vérselas con peligros que, digan lo que digan los ingenieros, jamás cesan de acechar entre las olas.
Eva Hart, de siete años de edad, viajaba con sus padres para iniciar una nueva vida en Canadá cuando se hundió el Titanic. “Yo vi a ese barco hundirse”, dijo ella en 1993 durante una entrevista. En 1994 publicó un libro llamado “En la sombra del Titanic”, en el que cuenta su experiencia sobre la tragedia.
“Lo peor que yo puedo recordar son los gritos”, afirmó Hart, quien murió en febrero de 1996 en un hospicio de Londres, a los 91 años, informó el diario The New York Times.
Porqué se hundió
Los restos del Titanic fueron encontrados el primero de septiembre de 1985 por el científico estadounidense Robert D. Ballard en el océano Atlántico.
Ballard, quien propone que la zona sea protegida para evitar el saqueo y la destrucción de los restos del barco, dijo que el hallazgo del Titanic sirvió de tapadera para localizar dos submarinos nucleares de EE.UU. hundidos, según el diario español El País.
Por medio del minisumergible “Argos”, que enviaba imágenes de rastreo al buque científico “Knorr”, Ballard determinó que el Titanic estaba partido en dos, con la popa prácticamente desecha y la proa en buenas condiciones, ubicado a 41 grados 44 minutos Norte/49 grados 57 minutos Oeste, a 3.988 metros de profundidad.
Los remaches del casco no eran todos iguales ni habían sido colocados de la misma manera, lo que se estima contribuyó al hundimiento del buque en menos de tres horas, según determinaron dos investigaciones.
Extraña paradoja: con su hundimiento, el Titanic se convirtió en un fracaso “inolvidable” de aquellos años en que los barcos a vapor surcaban con dignidad los océanos, sin contar con los sistemas electrónicos que existen en la actualidad.
El Titanic fue un barco de pasaje inglés de tres cuadras de largo por 31 metros de ancho. El peso estimado ronda las 60 mil toneladas.
Se embarcaron 2.223 pasajeros para los cuales había 16 botes.
El barco estaba dividido en primera, segunda y tercera clase.
Algunas de las secciones que funcionaban eran: una peluquería, un salón para fumadores, el comedor y la biblioteca.
El Titanic se hundió el 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural entre Inglaterra y Nueva York al chocar contra un iceberg.
Del total de pasajeros se ahogaron 1517 personas: 1360 hombres y 157 mujeres y niños.
El costo de su construcción en estos momentos alcanzaría los 400 millones de dólares.
Algunos obreros ingleses, para mortificar a sus compañeros irlandeses católicos, pintaron debajo de la línea de flotación algunas blasfemias como la siguiente: “Ni Dios, ni el Papa, ni la tierra, ni el cielo nos podrán hundir”.
La verdad es que en aquellos años nadie creía que ese transatlántico pudiera hundirse, tal como sucedió el 15 de abril de 1912 en el Atlántico Norte, horas después de chocar contra un iceberg en una noche fría y estrellada.
El hecho ocurrió a las 23.40 del 15 de abril, durante el viaje inaugural entre Southampton y Nueva York, donde murieron 1.512 personas, a 640 kilómetros de Terranova, Canadá.
El Titanic, de 269 metros de eslora (longitud), llevaba entre sus pasajeros a la flor y la nata de la sociedad de aquella época, entre ellos a Benjamín Guggenhein, cuya hija fundó años más tarde el museo Guggenheim tras la muerte de su padre en el famoso barco.
Según un documental de History Channel, la mayor lucha para impedir que se hundiera el Titanic -que tenía 11 compartimientos herméticos- se libró en la sala de calderas número cinco.
En el transatlántico se embarcaron 2.223 pasajeros, para los que sólo había 16 botes (con capacidad para 60 pasajeros), muchos de los cuales bajaron al mar con muy pocas personas.
Pocas horas después de ocurrida la tragedia llegó a la zona del hundimiento el RMS Carpathia, que rescató a 705 sobrevivientes que se encontraban en los botes, así como a unos 328 cadáveres que fueron encontrados flotando en la zona del desastre.
Considerado el barco más adelantado para su época, el pasaje del Titanic estaba dividido en tres categorías (primera, segunda y tercera) y tenía un salón de peluquería, de fumadores, comedor y biblioteca.
Si el Titanic hubiera tenido “una defensa permanente” en la proa quizá hubiera resistido el choque contra el iceberg que causó su hundimiento, dijo el escritor Joseph Conrad, en un artículo de 1912, denominado “Algunas reflexiones sobre el Titanic”.
Conrad, autor de El agente secreto, La línea de sombra y el Corazón de las Tinieblas, entre otras obras, puso en duda que el barco se hubiera mantenido a flote si habría chocado de frente -en lugar de costado- con su proa contra “aquella masa de hielo (que no era un monstruoso iceberg)”.
El autor de “Tifón”, que trabajó durante años para la marina imperial británica, relató que en los ochenta el vapor Arizona, de cinco mil toneladas, “uno de los galgos del océano, dio con la proa contra un inconfundible iceberg y se las arregló para arribar a puerto gracias a su mampara de contención”.
“Todas las personas de abordo (del Titanic) vivían bajo una falsa seguridad; cuán falsa era ha quedado suficientemente demostrado”, dijo Conrad, tras indicar que el famoso transatlántico era una especie de “hotel Ritz marítimo” de su época.
Conrad explicó que la nave tenía “una tripulación de circunstancias, sin suficientes botes de salvamento, corto de personal avezado (pero con un café parisino y cuatrocientos pobres diablos como camareros), para vérselas con peligros que, digan lo que digan los ingenieros, jamás cesan de acechar entre las olas.
Eva Hart, de siete años de edad, viajaba con sus padres para iniciar una nueva vida en Canadá cuando se hundió el Titanic. “Yo vi a ese barco hundirse”, dijo ella en 1993 durante una entrevista. En 1994 publicó un libro llamado “En la sombra del Titanic”, en el que cuenta su experiencia sobre la tragedia.
“Lo peor que yo puedo recordar son los gritos”, afirmó Hart, quien murió en febrero de 1996 en un hospicio de Londres, a los 91 años, informó el diario The New York Times.
Porqué se hundió
Los restos del Titanic fueron encontrados el primero de septiembre de 1985 por el científico estadounidense Robert D. Ballard en el océano Atlántico.
Ballard, quien propone que la zona sea protegida para evitar el saqueo y la destrucción de los restos del barco, dijo que el hallazgo del Titanic sirvió de tapadera para localizar dos submarinos nucleares de EE.UU. hundidos, según el diario español El País.
Por medio del minisumergible “Argos”, que enviaba imágenes de rastreo al buque científico “Knorr”, Ballard determinó que el Titanic estaba partido en dos, con la popa prácticamente desecha y la proa en buenas condiciones, ubicado a 41 grados 44 minutos Norte/49 grados 57 minutos Oeste, a 3.988 metros de profundidad.
Los remaches del casco no eran todos iguales ni habían sido colocados de la misma manera, lo que se estima contribuyó al hundimiento del buque en menos de tres horas, según determinaron dos investigaciones.
Extraña paradoja: con su hundimiento, el Titanic se convirtió en un fracaso “inolvidable” de aquellos años en que los barcos a vapor surcaban con dignidad los océanos, sin contar con los sistemas electrónicos que existen en la actualidad.
El Titanic fue un barco de pasaje inglés de tres cuadras de largo por 31 metros de ancho. El peso estimado ronda las 60 mil toneladas.
Se embarcaron 2.223 pasajeros para los cuales había 16 botes.
El barco estaba dividido en primera, segunda y tercera clase.
Algunas de las secciones que funcionaban eran: una peluquería, un salón para fumadores, el comedor y la biblioteca.
El Titanic se hundió el 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural entre Inglaterra y Nueva York al chocar contra un iceberg.
Del total de pasajeros se ahogaron 1517 personas: 1360 hombres y 157 mujeres y niños.
El costo de su construcción en estos momentos alcanzaría los 400 millones de dólares.
Algunos obreros ingleses, para mortificar a sus compañeros irlandeses católicos, pintaron debajo de la línea de flotación algunas blasfemias como la siguiente: “Ni Dios, ni el Papa, ni la tierra, ni el cielo nos podrán hundir”.