Una fecha para otorgarle el significado adecuado
Tal vez alguien piense que dedicar un día al año a honrar la figura del padre, de la madre, del amigo, carece de sentido y no merece ni siquiera ser mencionado. Otros ven en esas celebraciones una intención noble que resulta desvirtuada por el interés comercial con que se promocionan.
Pese a estas dos objeciones válidas, es importante aprovecharse de estas celebraciones que figuran en el calendario y de las cuales no podemos evadirnos, para darles un significado aceptable.
Si el Día de la Madre o del Padre los identificáramos como el Día de la Familia, ya que ambos son parte esencial del núcleo familiar, entonces habría una razón válida para celebrarlos.
Los pueblos no pueden renegar de sus tradiciones, porque eso implicaría borrar el pasado y privarse de la rica herencia espiritual que cada generación le transmite a la siguiente.
En la cultura hispana o latinoamericana la familia es un valor irrenunciable.
Con razón se ha dicho que el hogar es la primera escuela y la primera iglesia, donde los hijos comienzan a educarse en los valores humanos y se abren a la trascendencia de Dios.
Los padres son los primeros educadores de sus hijos a través de sus sabios consejos y de sus buenos ejemplos.
De esta sublime misión de educadores surge la dignidad del padre y de la madre, que han sido los colaboradores de Dios en la transmisión de la vida.
Feliz Día del Padre. l
Pese a estas dos objeciones válidas, es importante aprovecharse de estas celebraciones que figuran en el calendario y de las cuales no podemos evadirnos, para darles un significado aceptable.
Si el Día de la Madre o del Padre los identificáramos como el Día de la Familia, ya que ambos son parte esencial del núcleo familiar, entonces habría una razón válida para celebrarlos.
Los pueblos no pueden renegar de sus tradiciones, porque eso implicaría borrar el pasado y privarse de la rica herencia espiritual que cada generación le transmite a la siguiente.
En la cultura hispana o latinoamericana la familia es un valor irrenunciable.
Con razón se ha dicho que el hogar es la primera escuela y la primera iglesia, donde los hijos comienzan a educarse en los valores humanos y se abren a la trascendencia de Dios.
Los padres son los primeros educadores de sus hijos a través de sus sabios consejos y de sus buenos ejemplos.
De esta sublime misión de educadores surge la dignidad del padre y de la madre, que han sido los colaboradores de Dios en la transmisión de la vida.
Feliz Día del Padre. l