Celeste Cid, recuperada
En pleno rodaje de su nueva novela, habló sobre su vida.
A los 27 años, Celeste Cid regresa a la pantalla chica para protagonizar Sos mi hombre, la nueva propuesta de El Trece. La actriz prefiere no hablar sobre el difícil momento que le tocó vivir en el oscuro mundo de las drogas, pero sí develó como hizo para salir adelante y recuperar su vida.
“Es difícil transmitir algo, no por no querer contar o por poner una distancia, es que realmente es algo muy personal y no es fácil traducirlo. Creo que el tiempo es fundamental, hay cosas que decantan y se aprenden con el tiempo”, expresó a Clarín.
“No soy quién para aconsejar a nadie, pero sí te puedo decir que pasé por una situación en la que no me sentía bien y busqué ayuda. Eso es muy importante, sobre todo cuando surge de uno, porque si no, es forzado. Pero cuesta mucho pedir ayuda, no sale fácil porque no es lo habitual. Ahora veo situaciones todo el tiempo, observando en la calle, en las que te das cuenta de que alguien tiene un problema, pero no lo puede reconocer. Creo que ésa es la clave: reconocer el problema. Y para eso hace falta tiempo”, dijo.
“Mi familia y mis amigos son muy importantes. Pero además, sentí mucho apoyo de la gente en la calle, sentí mucho afecto y lo agradezco. Eso me dio ganas de volver, estuvo muy bueno descubrir esa buena onda”, destacó la joven actriz’.
Tras haber recuperado su vida, que incluye vivir con su hijo y volver a su profesión, Celeste mantiene su belleza y su humildad intactas. ‘Me siento bien. Siento que el día de hoy tengo lo que necesito: mi trabajo, mi hijo, mis clases de piano. Estoy aprendiendo con una profesora, el piano es mi pasión. Aprendí a leer partituras, sabía tocar algo de oído, pero ahora es más formal. Y me divierte’, confesó.
El motor de toda madre es su hijo, y Celeste no es la excepción. La mayor satisfacción que tuvo después de su recuperación fue volver a compartir el hogar con André. “Somos muy compañeros, lo voy a buscar al colegio. Lo tuve muy joven y aprendimos muchas cosas juntos, pero no por eso pierdo de vista que la mamá es la mamá y el nene, el nene”, resaltó.
“Es difícil transmitir algo, no por no querer contar o por poner una distancia, es que realmente es algo muy personal y no es fácil traducirlo. Creo que el tiempo es fundamental, hay cosas que decantan y se aprenden con el tiempo”, expresó a Clarín.
“No soy quién para aconsejar a nadie, pero sí te puedo decir que pasé por una situación en la que no me sentía bien y busqué ayuda. Eso es muy importante, sobre todo cuando surge de uno, porque si no, es forzado. Pero cuesta mucho pedir ayuda, no sale fácil porque no es lo habitual. Ahora veo situaciones todo el tiempo, observando en la calle, en las que te das cuenta de que alguien tiene un problema, pero no lo puede reconocer. Creo que ésa es la clave: reconocer el problema. Y para eso hace falta tiempo”, dijo.
“Mi familia y mis amigos son muy importantes. Pero además, sentí mucho apoyo de la gente en la calle, sentí mucho afecto y lo agradezco. Eso me dio ganas de volver, estuvo muy bueno descubrir esa buena onda”, destacó la joven actriz’.
Tras haber recuperado su vida, que incluye vivir con su hijo y volver a su profesión, Celeste mantiene su belleza y su humildad intactas. ‘Me siento bien. Siento que el día de hoy tengo lo que necesito: mi trabajo, mi hijo, mis clases de piano. Estoy aprendiendo con una profesora, el piano es mi pasión. Aprendí a leer partituras, sabía tocar algo de oído, pero ahora es más formal. Y me divierte’, confesó.
El motor de toda madre es su hijo, y Celeste no es la excepción. La mayor satisfacción que tuvo después de su recuperación fue volver a compartir el hogar con André. “Somos muy compañeros, lo voy a buscar al colegio. Lo tuve muy joven y aprendimos muchas cosas juntos, pero no por eso pierdo de vista que la mamá es la mamá y el nene, el nene”, resaltó.