COBERTURA ESPECIAL DE EL LIBERAL

"Maravilla" Martínez retuvo el título en polémico fallo

Ante cerca de 40.000 personas en el estadio de Vélez y bajo la lluvia, el argentino sufrió más de la cuenta ante el británico Martin Murray. Los jueces vieron vencedor a “Maravilla”, que cayó en el octavo asalto y fue dominado por su oponente. Dijo que se fracturó la mano en el segundo round. Su manager dejó entrever que pudo haber sido su última pelea.

En un polémico fallo, el argentino Sergio “Maravilla” Martínez venció anoche por puntos de manera unánime al inglés Martin Murray y retuvo el cetro de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Los tres jueces de la pelea que se realizó en el estadio de Vélez Sarsfield fallaron a favor del argentino por 115 a 112, tras los 12 asaltos de la contienda.
Martínez, de 38 años, sufrió una caída en el octavo round, al recibir una tremenda derecha del inglés, de 30, y casi de forma dramática pudo retener su título. El fallo despertó polémicas entre los presentes, dado que el boxeador inglés dominó las acciones del combate, en especial en la segunda mitad de pelea.
El evento tuvo como inédita compañía una lluvia torrencial que por momentos le puso más dramatismo a la pelea, y el público aguantó estoicamente el agua caída.
Con este resultado el argentino estira su récord a 51 peleas ganadas (28 KO), 2 empates y 2 derrotas.
“Maravilla” dominó el match hasta el sexto round, pero no de manera contundente y sí por su movilidad, presencia y oportunismo, el cual fue acompañado por un Murray muy quedado, aunque no estático, que se aferró con todo a su plan de pelea: una guardia cerrada para reducir la distancia que imponía el argentino de manera constante, y esperando sacar una derecha que se preveía potente.
Martínez caminó mucho el ring, con su característica guardia baja, y por momentos impuso presencia, pero no boxeo, porque cada intento quedó neutralizado por los antebrazos del visitante. Sin dudas el momento de la pelea fue la derecha recta que Murray le conectó a “Maravilla” en el octavo asalto, que mandó al bonaerense a la lona. Ahí Martínez se dio cuenta que la derecha de Murray tenía peso, pero al oriundo de Saint Helen le faltó audacia para ir a definir el combate.
Tras ese asalto ya nada fue igual, porque Murray se hizo patrón del ring. El argentino intentó apelar a todos los recursos posibles para tratar de avanzar en las tarjetas, lanzando golpes de todos lados, pero pocos de ellos fueron realmente efectivos.
Fue en el décimo round donde se produjo una situación por demás inquietante, porque si bien “Maravilla” cayó al piso, cerca del rincón de Murray, el árbitro no le contó, porque consideró que fue un resbalón.
La poca euforia, por no decir nula, de los espectadores para afrontar esa parte de la pelea, presagió el clima general en el final, y cuando el mítico Michael Buffer leyó que los jueces habían dado ganador al argentino por tres puntos, muchos gritaron de alegría, pero otros más de desazón.l
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