Concluyen auditoría en el Penal de Colonia Pinto: 142 celulares
Los visitantes habrían anunciado que se instalarán tres teléfonos públicos por pabellón. Quejas de presos: falta de agua, baños insuficientes y desprotección ante el frío, etc.
Funcionarios nacionales realizaron un relevamiento donde se confirmó la existencia de más de 140 celulares en poder de los presos. Se habría comprobado que en todos los casos fueron autorizados por las autoridades carcelarias, según fuentes de la institución.
Pero no fue lo único que constaría en el informe de la comisión nacional. Deficiencias estructurales, falta de mantenimiento y aparentes anormalidades en el pago de sueldos habría sido el saldo del informe.
La auditoria estuvo encabezada por el inspector general Adrian Petruzzi, una de las máximas autoridades del Servicio Penitenciario Nacional, y Karina Mollo responsable del área de comunicaciones a nivel nacional de la institución, quienes a su vez llegaron junto con varios técnicos y colaboradores. Trabajaron con denodado hermetismo y seriedad. Las máximas autoridades desconocían la realidad en detalle.
Recorridas
La comitiva recorrió las instalaciones y en especial los pabellones. Se encontraron en poder de los presidiarios 142 aparatos de telefonía celular móvil y que todos los pabellones cuentan con cabinas fijas de teléfonos públicos.
Un detenido expresó por teléfono: “Vinieron y abrieron los teléfonos públicos y nos dijeron que nos iban a poner 3 aparatos por pabellón, pero nadie dijo nada que nos fueran a quitar los celulares”.
También se supo que se realizó una reunión en un salón del área de educación, donde los presos fueron escuchados. La sorpresa habría sido grande, ya que los reclusos expresaron malestar por las condiciones en que viven y no son atendidas. Hubo quejas como falta de agua potable, baños fuera de uso e insuficientes, condiciones adversas para protegerse del frio. La comitiva no se quedó con lo dicho por los reclusos y realizó una inspección por los pabellones y constató imperfecciones en su estado. Encontraron incompletas anotaciones y libros relacionados con pago de sueldos y fondos enviados.
Se supo también que algunos guardiacárceles fueron entrevistados por las autoridades y expresaron malestar por trasladados a otras unidades de compañeros sin razón justificada.l
Pero no fue lo único que constaría en el informe de la comisión nacional. Deficiencias estructurales, falta de mantenimiento y aparentes anormalidades en el pago de sueldos habría sido el saldo del informe.
La auditoria estuvo encabezada por el inspector general Adrian Petruzzi, una de las máximas autoridades del Servicio Penitenciario Nacional, y Karina Mollo responsable del área de comunicaciones a nivel nacional de la institución, quienes a su vez llegaron junto con varios técnicos y colaboradores. Trabajaron con denodado hermetismo y seriedad. Las máximas autoridades desconocían la realidad en detalle.
Recorridas
La comitiva recorrió las instalaciones y en especial los pabellones. Se encontraron en poder de los presidiarios 142 aparatos de telefonía celular móvil y que todos los pabellones cuentan con cabinas fijas de teléfonos públicos.
Un detenido expresó por teléfono: “Vinieron y abrieron los teléfonos públicos y nos dijeron que nos iban a poner 3 aparatos por pabellón, pero nadie dijo nada que nos fueran a quitar los celulares”.
También se supo que se realizó una reunión en un salón del área de educación, donde los presos fueron escuchados. La sorpresa habría sido grande, ya que los reclusos expresaron malestar por las condiciones en que viven y no son atendidas. Hubo quejas como falta de agua potable, baños fuera de uso e insuficientes, condiciones adversas para protegerse del frio. La comitiva no se quedó con lo dicho por los reclusos y realizó una inspección por los pabellones y constató imperfecciones en su estado. Encontraron incompletas anotaciones y libros relacionados con pago de sueldos y fondos enviados.
Se supo también que algunos guardiacárceles fueron entrevistados por las autoridades y expresaron malestar por trasladados a otras unidades de compañeros sin razón justificada.l