Reina, la única mujer argentina en la prueba
Para Alicia Reina participar por segunda edición consecutiva en el Rally Dakar es más significativo que ser la única mujer argentina en participar de la dura competencia que comenzará el 3 de enero con la largada desde la Casa Rosada.
La nacida en Catriel, provincia de Río Negro, volverá a competir junto con su copiloto, Carlos Pelayo, a bordo de un Toyota y renueva los desafíos para mejorar el puesto 60 obtenido tras su llegada a Valparaíso el año pasado, que define como "hazaña".
"Nos venimos preparando durante todo el año en lo físico y en lo mental para este Dakar. Nos entrenamos bastante y estamos ajustando el presupuesto para llegar de la mejor manera. Competir cuesta mucho dinero, por eso sacamos bonos contribución y sorteamos un auto y una camioneta", le contó Reina al sitio 442.
El entrenamiento consiste en ejercicios aeróbicos y sesiones en bicicleta en el gimnasio. "En noviembre y diciembre entrenamos a las dos o tres de la tarde para ir aclimatándonos a las altas temperaturas", agregó la piloto de 41 años que también trabaja con una psicóloga deportiva para superar sus debilidades y explotar sus fortalezas. El sostén familiar. Alicia no está sola en esta cruzada que unirá la Argentina, Bolivia y Chile. Adrián Farroni, además de su marido, es quien le organiza todo y fue quien la animó para que participara del Dakar.l
La nacida en Catriel, provincia de Río Negro, volverá a competir junto con su copiloto, Carlos Pelayo, a bordo de un Toyota y renueva los desafíos para mejorar el puesto 60 obtenido tras su llegada a Valparaíso el año pasado, que define como "hazaña".
"Nos venimos preparando durante todo el año en lo físico y en lo mental para este Dakar. Nos entrenamos bastante y estamos ajustando el presupuesto para llegar de la mejor manera. Competir cuesta mucho dinero, por eso sacamos bonos contribución y sorteamos un auto y una camioneta", le contó Reina al sitio 442.
El entrenamiento consiste en ejercicios aeróbicos y sesiones en bicicleta en el gimnasio. "En noviembre y diciembre entrenamos a las dos o tres de la tarde para ir aclimatándonos a las altas temperaturas", agregó la piloto de 41 años que también trabaja con una psicóloga deportiva para superar sus debilidades y explotar sus fortalezas. El sostén familiar. Alicia no está sola en esta cruzada que unirá la Argentina, Bolivia y Chile. Adrián Farroni, además de su marido, es quien le organiza todo y fue quien la animó para que participara del Dakar.l