Preservar el árbol y la cruz es la mayor preocupación en el Santuario del Señor de Mailín
A una semana de la fiesta mayor de los cristianos santiagueños y de gran parte del país, el rector del lugar, el padre Rubén Lassaga, expresó su preocupación por el estado de conservación de las reliquias, aunque considera "un milagro" que aún se puedan venerar.
En 1780 el anciano Juan Serrano observó una potente luz al pie de un algarrobo. Con curiosidad se acercó al lugar y descubrió una cruz de madera con la imagen pintada de Cristo, con una calavera bajo sus pies. A comienzos del siglo XIX se levantó una capilla para celebrar los oficios religiosos, y en 1870, por iniciativa del General Antonio Taboada, comenzó la edificación de la iglesia mayor. En 1904 se iniciaron los trabajos para construir el actual templo donde se conserva la imagen del Cristo, protegida en una caja de oro y plata. Esto ocurrió en Villa Mailín, donde se construyó un templete para este Cristo que con el tiempo fue denominado popularmente Señor de los Milagros de Mailín. Hoy, 235 años después, la principal preocupación de los responsables del Santuario es la conservación de estas dos reliquias. "Durante más de 300 años, cientos de miles de fieles han encendido velas en el tronco del árbol, y es un verdadero milagro que todavía se mantenga en pie", admite el actual rector del Santuario, padre Rubén Lassaga. Según testimonios recogidos de entre los pobladores de la Villa, siempre viene gente a visitar el árbol, y siguen cortando sus ramas o buscan sus hojas secas, "porque hacen té para curar sus males, ya que creen que está la presencia de Cristo". "Y la cruz también muestra huellas del paso de los años. Tenemos que tener en cuenta que se trata de materiales que tienen su vida útil, por lo que una vez que pase esta fiesta, veremos de sacar la cruz y consultar con algún profesional que trabaja en la conservación de elementos históricos de los museos, para ver qué podemos hacer", amplió el sacerdote. El problema mayor es la humedad, ya que ha ido deteriorando la madera en la que está hecha la cruz. l