Salavina mantiene viva su tradición en honor a la Virgen del Carmen
El padre Lázaro hizo un fuerte reclamo a los padres, para que sean protagonistas y cuiden a sus hijos.
VILLA SALAVINA, Salavina (C). Salavina es una de las poblaciones más antiguas de Santiago del Estero, donde se vive cada mes de julio, con gozo y mucha fe, sus fiestas en honor a la Virgen del Carmen, donde toda la comunidad y turistas dan gracias o piden sus bendiciones.
Está celebración lleva más de dos siglos y medio de veneración en Villa Salavina, desde que la imagen llegó a lomo de burro desde la capital santiagueña, traída por el párroco Clemente Juárez y Calderón.
La fiesta se inició con bautismos, para luego darle la bienvenida a la comunidad de Barrancas, que llegó con las imágenes de la Virgen del Carmen y los vecinos del Candelario con la Virgen de Luján, para participar con sus patronos de las celebraciones.
La misa central fue concelebrada por el padre Lázaro Leiva y los sacerdotes de la Congregación San Juan Bautista, discípulos de Jesús, padres Francisco y Liseo.
Durante la reflexión, el padre Lázaro hizo un fuerte reclamo a los padres, para que se animen, sean protagonistas y cuiden a sus hijos, porque son la esperanza y el presente y se los debe cuidar.
Como signo de compromiso entre los mayores y los jóvenes se entregaron más de 100 escapularios, donde los abuelos y padres con gozo y mucha emoción colocaron a sus hijos, nietos y hasta algún vecino, viviéndose un momento de mucha emoción.
Una vez finalizada la misa, siguiendo las viejas tradiciones, casi un centenar de jinetes desfilaron al frente de la parroquia, dando gracias a su patrona.
La Virgen del Carmen junto a la Virgen del Rosario y de La Merced, fueron colocadas en unos carros especialmente preparados y una multitud marcho en peregrinación, con rezos, cánticos y pedidos de oración en cada unos de los barrios. La fiesta culminó con la tradicional serenata, donde se dieron las gracias a la Patrona.l
Está celebración lleva más de dos siglos y medio de veneración en Villa Salavina, desde que la imagen llegó a lomo de burro desde la capital santiagueña, traída por el párroco Clemente Juárez y Calderón.
La fiesta se inició con bautismos, para luego darle la bienvenida a la comunidad de Barrancas, que llegó con las imágenes de la Virgen del Carmen y los vecinos del Candelario con la Virgen de Luján, para participar con sus patronos de las celebraciones.
La misa central fue concelebrada por el padre Lázaro Leiva y los sacerdotes de la Congregación San Juan Bautista, discípulos de Jesús, padres Francisco y Liseo.
Durante la reflexión, el padre Lázaro hizo un fuerte reclamo a los padres, para que se animen, sean protagonistas y cuiden a sus hijos, porque son la esperanza y el presente y se los debe cuidar.
Como signo de compromiso entre los mayores y los jóvenes se entregaron más de 100 escapularios, donde los abuelos y padres con gozo y mucha emoción colocaron a sus hijos, nietos y hasta algún vecino, viviéndose un momento de mucha emoción.
Una vez finalizada la misa, siguiendo las viejas tradiciones, casi un centenar de jinetes desfilaron al frente de la parroquia, dando gracias a su patrona.
La Virgen del Carmen junto a la Virgen del Rosario y de La Merced, fueron colocadas en unos carros especialmente preparados y una multitud marcho en peregrinación, con rezos, cánticos y pedidos de oración en cada unos de los barrios. La fiesta culminó con la tradicional serenata, donde se dieron las gracias a la Patrona.l