Axel Werner es el apuntado para el arco
El jugador, recientemente adquirido por el Atlético de Madrid, está disputando los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. Su padre admitió el interés del "Xeneize", que busca un préstamo por un año.
Boca Juniors se anotó entre los clubes que buscan contar con Axel Werner, integrante de la Selección Sub 23 y cuyo pase pertenece al Atlético de Madrid, quien podría llegar a préstamo por un año después de que el sábado pasado no se llegara a un acuerdo entre los clubes para incorporar al arquero Agustín Marchesin, del Santos Laguna de México. Werner, de 20 años y surgido en Atlético Rafaela, fue adquirido este año por el club madrileño para sumarse al equipo que dirige Diego Simeone. La operación se realizó a cambio de 900.000 euros por el 90% del pase del arquero, quedándose con el 10 restante el club santafesino de cara a una posible venta.
La posible llegada de Werner como alternativa de Guillermo Sara, mientras Agustín Orión busca su salida, fue ratificada ayer por el padre del juvenil arquero. "Sé que ya hubo contactos con el Atlético de Madrid. Axel sabe que Boca lo busca y está muy ilusionado. Sería una alegría para el compartir el arco con Guille (Sara), que es un amigo de la época que ambos estaban en Rafaela", dijo el padre de Axel Werner en declaraciones al programa radial Deportivo Télam.
Otro de los clubes que había mostrado interés por sumar a Werner en la últimas horas fue Racing, aunque el único que inició conversaciones formales para conseguir el préstamo es Boca.
Con respecto a las incorporaciones del defensor Fernando Tobio (quien ayer estuvo en Casa Amarilla) y del delantero Ricardo Centurión, durante la semana habría novedades. En la dirigencia "Xeneize" son optimistas y creen que antes del viernes ambos serán jugadores de Boca.
Tobio, que pertenece a Palmeiras y que estuvo a préstamo en el club de la Ribera en la temporada anterior, volvería en la misma condición y con un sueldo menor al que cobraba. En el caso de Centurión, a quien se lo esperaba el viernes pasado en Buenos Aires, las negociaciones buscan solucionar una diferencia con el San Pablo, dueño del pase del ex Racing, por una cifra que el club paulista le debe al jugador.