Absoluto
¡Buen día! Muchos nombran
la teoría de la relatividad
de Einstein para decir que todo
es relativo. Curiosamente fue el
propio Einstein, hombre de fe
profunda, quien señalaba a Dios
como el absoluto sin relativos.
Y de Dios para abajo ¿todo
es relativo? Si nos dejamos llevar
simplemente por los sentidos,
es probable que lo pensemos.
Todo pasa. Todo cambia.
Incluso tenemos tendencia a
considerar que en el campo de
la moral todo es relativo. Lo que
fue bueno o malo en un tiempo,
deja de serlo en otro. Pero si lo
pensamos mejor, hay algo dentro
de nosotros que nos dice
que, entre tanto relativo, hay algo
que debe ser absoluto: Dios.
Es como una sed interior que
adivina la existencia benefactora
del agua.
Una paginita de René Trossero
puede ayudarnos a enfocar
el tema de forma sugestiva:
“No sé por qué. No me lo
preguntes. Pero sé que el hombre
es un buscador de lo absoluto.
El drama del hombre es sentirse
caminante en pos de un absoluto,
pero un camino donde
sólo encuentra lo relativo.
Tal vez el absoluto que vas
buscando lo encuentras al final
del camino, cuando sumes todo
lo relativo que viviste seriamente
mientras caminabas. Lo más
cercano al absoluto lo encontrarás
en ti y en tus hermanos.
El sediento se equivoca
cuando busca el agua del espejismo.
Pero no se equivoca
al sentir su sed. El hombre se
equivoca buscando el absoluto
donde no está, pero acierta
cuando siente la necesidad de
buscarlo. El hombre tiene sed y
sabe que existe el agua. El pájaro
tiene alas y encuentra un
espacio para volar. Cuando el
hombre busca el absoluto, ¿será
víctima de una ilusión?
Muchos hombres absolutizan
lo relativo porque les han
mostrado un absoluto relativizado,
un Dios trivializado”.
¿Lo charlamos en familia?
¡Hasta mañana!l