Cliente habitué

Según informó la víctima, dos días antes del ultraje el acusado se presentó en el motel y pidió que le regresen una cadena que se habían olvidado en la habitación que había ocupado un tiempo atrás.

En esa oportunidad, la mucama le respondió que eso sólo lo hacía el dueño y que debía volver en otra oportunidad.

La damnificada remarcó no conocer al acusado, aunque sí tenían conocimiento en el establecimiento de que en al menos dos oportunidades había ingresado solo.

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