La policía, por orden del ex juez Moreno, ingresó a su casa y la detuvo

Psicóloga contó el calvario que vivió durante tres años con su ex

Sufrió brutales golpizas por parte del acusado y, además, permaneció detenida. El pasado martes la policía finalmente detuvo al sujeto. El Dr. Mar­celo Castillo Gioya pedirá nuevas medidas.

Por más de 2 años, Elsa  Soraya Maud -licenciada en Psicología- vivió un ver­dadero calvario desde que se separó de su ex pareja, con quien tiene un hijo en común. Peregrinó por años denunciando las agresiones que sufría, y sin embargo le allanaron la casa y estuvo presa por varios meses. 
“La relación duró apro­ximadamente 3 años. Mientras estaba embaraza­da, Andrés Infante -su ex pareja- llegaba a mi casa por la madrugada, me amenazaba. Vivía escenas verdaderamente violentas”, manifestó la joven profe­sional al iniciar su entrevis­ta con Noticiero 7. 
Angustiada por los re­cuerdos traumáticos que le tocó vivir, Soraya contó que la relación con el padre de su hijo terminó a fines del año 2015, cansada de la convivencia inestable y vio­lenta que existía entre am­bos. Previo a eso, la mujer había realizado exposicio­nes reservadas en contra del acusado, de quien espe­raba que en algún momen­to cambie. 
Denuncias
Una vez concluida la re­lación, ambos recurrieron a la Justicia de Familia don­de le impusieron un régi­men de visita al acusado, quien debía llevar al menor -que actualmente tiene dos años- los días martes, jue­ves y pasando un domingo. 
Soraya contó que ella te­nía la tenencia de su hijo. A mediados de octubre, el acusado Infante realiza una denuncia ante el Juzgado de la ex jueza Lucrecia Martínez Llanos por impe­dimento de contacto. Allí la ex magistrada vuelve a rati­ficar el régimen que ya existía. “El día domingo 20 de diciembre Andrés Infan­te se presenta en mi casa para llevarse al bebé, soste­niendo que tenía una orden de la Justicia que debía lle­varlo todos los domingo, mientras que el acuerdo era pasado un domingo y la se­mana anterior ya se lo ha­bía llevado, por eso no se lo entregué”, sostuvo Soraya. 
Allí comenzó el calvario de la mujer, quien sufrió “los atropellos y planes ma­cabros” que su ex tenía va­liéndose de un supuesto “poder que tenía en la Jus­ticia”. Ese día estaba de turno el Dr. Miguel Moreno y Andrés Infante me de­nuncia por impedimento de contacto. “Cuatro móvi­les irrumpieron en mi casa, la allanaron y me llevaron detenida como una delin­cuente”, sostuvo la licencia­da. Según explicó su aboga­do defensor el Dr. Marcelo Castillo Gioya, hasta el día de la fecha no existe oficio donde se haya notificado a la víctima sobre el supuesto impedimento de contacto y la orden de allanamiento y detención en su casa. Sora­ya pasó más de 20 días tras las rejas. 
Tenencia
Mientras la víctima per­manecía detenida, el acusa­do enviaba mensajes a su teléfono celular donde le decía: “Ahora vas ir presa. Nadie te va a defender, porque yo tengo el poder”. Cansada de los imprope­rios, la madre de la joven psicóloga se presentó en la Justicia y radicó la denun­cia. Allí mostró fotografías de las brutales palizas que su hija recibía. Nunca nadie hizo nada. 
En el mes de enero, lue­go de un arduo trajín, el Dr. Castillo Gioya logró la ex­carcelación de la víctima, quien no sabía que al salir otra noticia desagradable la esperaba. La Justicia le quitó la tenencia de su hijo y se la entregó al acusado. La única explicación: esta­ba tras las rejas. 
Pese a que la mujer re­cuperó su libertad, en la ac­tualidad su ex continúa te­niendo la custodia del me­nor. Antes de ser detenido, en una acción indebida y sin tener pruebas de ello, según los dichos del aboga­do de la víctima, Soraya fue procesada por desobedien­cia judicial. Medida que fue apelada no sólo por el re­presentante legal de la mu­jer sino por el fiscal Alfonzo. 
Días atrás, enterados de las denuncias que ya existí­an y de las evidencias reco­lectadas, el Dr. Castillo Gio­ya pidió que la causa sea impulsada nuevamente y solicitó la detención de In­fante, medida que se mate­rializó el pasado martes cerca del mediodía. 
“Mi vida se transformó en un calvario. Infante con ayuda del Dr. Moreno, me arruinó la vida. Mi carrera profesional. Dañaron mi imagen y lo más grave de todo es que aún no tengo a mi hijo. En el fondo de mi corazón sabía que se iba a hacer justicia”, finalizó la mujer.  l

Por más de 2 años, Elsa  Soraya Maud -licenciada en Psicología- vivió un ver­dadero calvario desde que se separó de su ex pareja, con quien tiene un hijo en común.

Peregrinó por años denunciando las agresiones que sufría, y sin embargo le allanaron la casa y estuvo presa por varios meses. 

“La relación duró apro­ximadamente 3 años. Mientras estaba embaraza­da, Andrés Infante -su ex pareja- llegaba a mi casa por la madrugada, me amenazaba. Vivía escenas verdaderamente violentas”, manifestó la joven profe­sional al iniciar su entrevis­ta con Noticiero 7. 

Angustiada por los re­cuerdos traumáticos que le tocó vivir, Soraya contó que la relación con el padre de su hijo terminó a fines del año 2015, cansada de la convivencia inestable y vio­lenta que existía entre am­bos.

Previo a eso, la mujer había realizado exposicio­nes reservadas en contra del acusado, de quien espe­raba que en algún momen­to cambie. 

Denuncias

Una vez concluida la re­lación, ambos recurrieron a la Justicia de Familia don­de le impusieron un régi­men de visita al acusado, quien debía llevar al menor -que actualmente tiene dos años- los días martes, jue­ves y pasando un domingo. 

Soraya contó que ella te­nía la tenencia de su hijo. A mediados de octubre, el acusado Infante realiza una denuncia ante el Juzgado de la ex jueza Lucrecia Martínez Llanos por impe­dimento de contacto.

Allí la ex magistrada vuelve a rati­ficar el régimen que ya existía. “El día domingo 20 de diciembre Andrés Infan­te se presenta en mi casa para llevarse al bebé, soste­niendo que tenía una orden de la Justicia que debía lle­varlo todos los domingo, mientras que el acuerdo era pasado un domingo y la se­mana anterior ya se lo ha­bía llevado, por eso no se lo entregué”, sostuvo Soraya.

Allí comenzó el calvario de la mujer, quien sufrió “los atropellos y planes ma­cabros” que su ex tenía va­liéndose de un supuesto “poder que tenía en la Jus­ticia”.

Ese día estaba de turno el Dr. Miguel Moreno y Andrés Infante me de­nuncia por impedimento de contacto. “Cuatro móvi­les irrumpieron en mi casa, la allanaron y me llevaron detenida como una delin­cuente”, sostuvo la licencia­da.

Según explicó su aboga­do defensor el Dr. Marcelo Castillo Gioya, hasta el día de la fecha no existe oficio donde se haya notificado a la víctima sobre el supuesto impedimento de contacto y la orden de allanamiento y detención en su casa. Sora­ya pasó más de 20 días tras las rejas. 

Tenencia

Mientras la víctima per­manecía detenida, el acusa­do enviaba mensajes a su teléfono celular donde le decía: “Ahora vas ir presa. Nadie te va a defender, porque yo tengo el poder”.

Cansada de los imprope­rios, la madre de la joven psicóloga se presentó en la Justicia y radicó la denun­cia. Allí mostró fotografías de las brutales palizas que su hija recibía. Nunca nadie hizo nada. 

En el mes de enero, lue­go de un arduo trajín, el Dr. Castillo Gioya logró la ex­carcelación de la víctima, quien no sabía que al salir otra noticia desagradable la esperaba. La Justicia le quitó la tenencia de su hijo y se la entregó al acusado. La única explicación: esta­ba tras las rejas. Pese a que la mujer re­cuperó su libertad, en la ac­tualidad su ex continúa te­niendo la custodia del me­nor.

Antes de ser detenido, en una acción indebida y sin tener pruebas de ello, según los dichos del aboga­do de la víctima, Soraya fue procesada por desobedien­cia judicial. Medida que fue apelada no sólo por el re­presentante legal de la mu­jer sino por el fiscal Alfonzo. 

Días atrás, enterados de las denuncias que ya existí­an y de las evidencias reco­lectadas, el Dr. Castillo Gio­ya pidió que la causa sea impulsada nuevamente y solicitó la detención de In­fante, medida que se mate­rializó el pasado martes cerca del mediodía. 

“Mi vida se transformó en un calvario. Infante con ayuda del Dr. Moreno, me arruinó la vida. Mi carrera profesional. Dañaron mi imagen y lo más grave de todo es que aún no tengo a mi hijo. En el fondo de mi corazón sabía que se iba a hacer justicia”, finalizó la mujer.  

Ir a la nota original

NOTICIAS RELACIONADAS

MÁS NOTICIAS