TRAGEDIA

Más de 200 evacuados son refugiados en la Casa de la Juventud que fundó la hermana Saveria en Perú

En la localidad de Trujillo, 150 familias se resguardan en las instalaciones de esta institución, que fue fundada por misioneros santiagueños.

Las inundaciones azotan el norte de Perú y han dejado más de 70 muertos en los últimos días. En el medio de escenas desgarradoras de familias que lo han perdido todo, los misioneros de la Comunidad Laical Casa de la Juventud, que fundó la hermana Saveria Menni junto con santiagueños en la localidad peruana de Trujillo, refugia a más de 200 personas. Allí niños y adultos se resguardan y reciben alimentos hasta que el fenómeno climático cese.

"El fenómeno conocido como huayco viene desde la sierra, arrastra piedras y todo lo que encuentra lo destruye. En los últimos diez días ha arrastrado el pueblo donde están los misioneros, cayó el puente con cinco colectivos, están cortados todos los caminos. Hay cadáveres mezclados con barro no identificados y los helicópteros de las Fuerzas Armadas siguen buscando a gente", comentó la hermana Saveria Menni a EL LIBERAL.

La creadora de la Casa de la Juventud en Santiago y sus sedes (Buenos Aires, Brasil, Bolivia, Perú, Uruguay e Italia), se mantiene en permanente contacto telefónico con los misioneros peruanos.

"Este es un fenómeno, llamado el ‘Niño Costero’, que está en todas las partes de la costa del Perú, inicia desde Tumbes, Piura, Chiclayo, Trujillo, Chimbote, Casma, Huarmey, Huambacho y Lima. Existen lluvias muy fuertes porque el agua del mar está caliente en toda la Costa Peruana y la evaporación está produciendo nuevas para luego generarse lluvia", explicó.

Asistencia

Las calles de Trujillo prácticamente han desaparecido y el agua arrastró casas enteras, por lo que desde diferentes países se enviaron donaciones para las familias evacuadas. Sin luz y con los caminos cortados por el barro y el agua, la única manera de llegar a la zona afectada es con helicópteros.

"La Casa de la misión está en un asentamiento. Allí está nuestra escuela Jesús de Nazaret, que no ha podido iniciar las clases por todo lo que está pasando. En total cayeron 177 escuelas en la zona de Libertad, Trujillo y Virú, que tienen las clases suspendidas", describió la religiosa.

Todavía quedan heridos y lugares sin comunicación, porque las vías de acceso están totalmente restringidas a causa de la caída de puentes y el aumento del agua por las quebradas donde más de 50 años no hubo tanta.

El gobierno de Perú decretó la emergencia a causa de lo que viene sucediendo, no sólo por las intensas lluvias, sino también por los ríos que han cargado mucho.

"En la zona de la sierra llueve demasiado y lo más triste es que en las ciudades como Trujillo y Virú no hay donde discurra el agua de las lluvias, eso más los huaycos hacen colapsar a las casa que son de barro", dijo la hermana Saveria, con relación a un informe que recibió desde Perú.

"Nuestros misioneros que viven en Trujillo están aislados. Por eso las mismas personas que se refugian se organizan para los quehaceres. Ahora se da de comer a 200 personas y se quedan a dormir 150, porque los padres van a ver si recuperan algo de las casas destruidas", agregó consternada.

Los misioneros vienen realizando un servicio integral y se han organizado en equipos de cocina, lavado, limpieza, animación, oración, limpieza personal, entre otros.

Por último, la hermana Saveria expresó que "la preocupación más grande son los niños’ y que la gente que no está en el drama no se da cuenta lo que está pasando de verdad".

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