La Sábana Santa, una reliquia que custodian los frailes dominicos en Santiago del Estero
La ciudad más antigua del país fue la escogida por los Reyes de España para destinar la custodia del Santo Sudario.
Santiago del Estero es depositaria de una de las reliquias más valiosas de la cristiandad, algo que su población, profundamente católica, venera con devoción este tiempo de Semana Santa: la Sábana Santa, una copia singular del sudario que amortajó el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo después de su crucifixión.
Esta sagrada y antigua reliquia permanece en custodia de los padres y religiosos dominicos del convento de Santo Domingo, y se halla en exposición en el templo que la Orden tiene en nuestra ciudad capital. La Sábana Santa en realidad es una copia del Santo Sudario original que se preserva y al que se le rinde culto en la ciudad italiana de Turín.
Y el modo en que se produjo la copia es uno de los misterios que aún permanecen inconclusos hasta hoy, aunque ello no hace más que acentuar la fe inquebrantable del Cristianismo en el lacerante testimonio de la pasión y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo que se conmemora por estos días. En el 2015, en una ceremonia que tuvo lugar en el convento, fue presentada y bendecida la Sábana Santa restaurada. La restauración estuvo a cargo de las licenciadas Patricia Lissa y María Pía Tamborini, dos mujeres responsables que han trabajado sobre este lienzo junto con sus colaboradores. Han dejado a la Sábana Santa, como nueva, sin modificar nada, sino limpiándola con elementos exclusivos para esto.
Según la Subsecretaría de Turismo de la provincia, el sacratísimo lienzo original llegó a Santiago del Estero en el año 1553 y aquí permaneció hasta el año 1767, y la copia del mismo, que a la actualidad se halla en posesión de la Orden Dominica sería la más perfecta de las escasas 56 reproducciones diseminadas por el mundo. El Santo Sudario permanecía celosamente atesorado en la catedral de Chambery (Francia), pero hacia el año 1532 este templo fue víctima de un incendio que afectó el cofre de metal que guardaba la santa reliquia, dañándola en parte, lo que obligó a repararla y, para mayor seguridad, envolverla entre dos mantos.
De los dos paños que cubrieron el Sudario, uno fue entregado a Francia, por haber sido la Nación depositaria de tan sagrada reliquia durante tanto tiempo y la otra a España, potencia del momento, cuyo soberano, el rey Felipe II, en su deseo de impulsar la evangelización de sus vastos dominios americanos, la entregó a la Orden de los Jesuitas, cuyos misioneros la llevaron a Santiago del Estero en 1585.
El manto fue colocado primeramente en la catedral de la ciudad más antigua de la Argentina (fundada en 1553), sede del Obispado del Tucumán, y después en el convento que la Compañía levantó en aquella población.
En pleno siglo XVIII los jesuitas fueron expulsados del Imperio por lo que el convento pasó a manos de los dominicos, sus custodios hasta nuestros días.
Dónde se la puede conocer
La réplica del Santo Sudario se encuentra en el convento de Santo Domingo, que está ubicado en las calles 25 de Mayo y Urquiza de la ciudad Capital.
En la capilla santiagueña del templo se encuentra esta sagrada reliquia y el Amo Jesús. Teniendo en cuenta la programación de las actividades de Semana Santa, la Síndone se exhibe de lunes a sábados por la mañana de 8.30 a 12 y, por la tarde, de 19 a 22.
En tanto los domingos y feriados se puede visitar de 19 a 22.