El valor de la estimulación temprana en el bebé
Los bebés prematuros pierden tiempo de maduración fuera del ámbito materno. Además, por su bajo peso, requieren períodos prolongados en las unidades de cuidados neonatales. Es por ello que quienes lo reciben cuando llegan al mundo se encargan de protegerlos y darle todo el amor necesario para que salgan adelante.
"Todo esto altera el desarrollo normal del niño, quien necesitará de una estimulación adecuadamente balanceada en cada caso y de medidas que impidan la sobre estimulación de un pequeño todavía no preparado para el ambiente en el que se encuentra. La intervención y estimulación temprana, al activar sistemas sensoriales importantes para la maduración, tiene como primer objetivo compensar la alteración de experiencias y permitir la reanudación de un proceso que se interrumpió de manera repentina con el parto prematuro", explicó Silvina.
También comentó que se aplica la estimulación neurosensorial global de acuerdo a edad corregida, y que ésta puede ser visual, táctil, auditiva, vestibular, para estimular destrezas exploratorias y de juego, coordinación de ojos, manos, etc. En este sentido, se incorporan adaptaciones blandas, que actualmente se utilizan en las neonatologías del primer mundo, como hamacas, manos sakee, pulpitos tejidos y musicoterapia dentro de las incubadoras.
Además, resaltó la solidaridad de los santiagueños, con las familias que tienen un niño prematuro internado: "Contamos con un grupo formado por papás de ex prematuros que han vivido la experiencia que les toca vivir hoy a las familias que se encuentran internados. La Neonatología recibe donaciones de leche, pañales, ropa, así también como familiares de ex prematuros que confeccionan sábanas, nidos, hamacas, y ropita para muchos bebés que no cuentan con una situación económica para costear los gastos que genera un niño de alto riesgo".