La madre y los dos niños huyeron de manera urgente hacia su provincia
Ni bien la policía encerró a Delgado en una celda de la Seccional Décima, Rodríguez recogió sus pocas pertenencias y dejó Santiago.
Así lo deslizó la Fiscalía, tras buscarla infructuosamente para notificarla de algunas pericias a las que debía someterse a las tres personas.
La mujer nada quería tener de Delgado y, por ende, ascendió a un colectivo que la depositó en Los Altos horas después de judicializarse su terrible historia.
Amor "obsoleto"
Atrás habían quedado las promesas de amor y un proyecto, sueño que la convenció para dejar a su familia y empezar de cero en Santiago.
En lugar de trabajo juntos, Rodríguez descubrió el verdadero rostro de un hombre que imponía sus ideas a fuerza de gritos y golpes, se supo.
Aún sin ser suyos, resolvió trasladar a la humanidad de los dos chiquitos palizas con palos, su peor pecado.