"Jamás fuimos abandonados en la montaña, fue nuestra decisión y para eso estamos preparados"
"El miedo siempre existe, nada más que uno está preparado para superarlo", contó Jesús y recordó además cuando en 1990 ganó el maratón aniversario de EL LIBERAL: "Lo corrí varias veces".
Jesús Arnaldo Maza, el guía del grupo de rescatistas que salvó a la comitiva presidencial que pasó toda una noche con temperaturas de entre -15° y -20° en el cerro Aconquija de Catamarca, dialogó con EL LIBERAL, sobre las tareas iniciadas en medio de la montaña.
¿Cuáles son las sensaciones del rescate del que habló el país?
- Ahora, cuando uno está poniendo los pies sobre la tierra, se va dando cuenta de lo que realmente hizo. Yo soy de esa zona montañosa del Aconquija, me he criado allí. Hicimos muchos cursos de supervivencia de alta montaña, pero nunca nos tocó algo como esta situación. De muchísima nieve y tener que avanzar durante toda la noche para tener que llegar al helicóptero.
¿Cómo se sentían con el paso de las horas previo al rescate y des pués? ¿Sintieron miedo o estaban tranquilos?
- El miedo siempre existe, nada más que uno está preparado para superarlo. Nosotros estábamos listos. Nos convocó la policía de la provincia para acompañar a la gente del grupo especial. De allí, nos tomamos el tiempo de planificar toda la acción de búsqueda. Luego, como conocía el lugar donde estaba el helicóptero, a través de las coordenadas, trazamos la ruta de ascenso. Fuimos una de las últimas patrullas en salir de Catamarca hacia Aconquija. Incluso de Aconquija fuimos la última patrulla en comenzar a ascender hacia el cerro.
¿Fueron los primeros en llegar?
- Nos guiamos por la nieve a la noche utilizando una técnica en la que no prendemos linternas. Eso complicó mucho a los demás rescatistas en la oscuridad. Nosotros hicimos prácticas y cursos en las cumbres altas y sabemos que la cumbre final la "ataca" entre 3 y 4 de la mañana, por eso estábamos acostumbrados a caminar sin linternas. Avanzamos en la noche rápido. Cuando salió la luz del día, vimos que no teníamos huellas delante. Ahí nos comenzó a "caer" la responsabilidad de saber que estábamos en la punta del grupo de búsqueda.
¿Con qué se encontró cuando llegó?
- Cuando llegamos, un muchacho joven bajó, nos abrazó con toda la emoción del momento. Al llegar al resto del grupo, también nos abrazaban y gritaban "¡viva la Patria!", estaban emocionados. Les dimos medicina para la alta montaña y agua. Estaban apunados, con dolor de nuca, la vista roja, náuseas, síntomas del apunamiento. Les dimos nuestros abrigos y café y nos pusimos a hacer humo por si pasaba algún avión. Ahí recién nos conocimos y supimos quién era quién. Quiero rescatar lo que hicieron los pilotos. Supieron contener a esta gente, mantenerla calma y serena durante la hora de la noche. Una persona perdida en la alta montaña a veces no sabe contenerse y la desesperación, el miedo, la soledad, suelen ser peligrosos.
¿Le molestó la utilización política que se hizo del caso?
- Me molestó la mentira y la utilización política. Todos los grupos de rescate estamos preparados para salvar personas. Sean radicales, peronistas, si son blancos o negros. A nosotros nadie nos abandonó. Si hubiera ido un helicóptero, nuestro grupo no hubiera descendido en él. Estamos preparados y tenemos el objetivo claro de lo que es una misión de rescate en alta montaña. Estamos preparados para perder la vida en un rescate. Es una ley distinta la de la montaña. La autoridad máxima es el jefe de los rescatistas y las decisiones que tome él son las finales. Son las que van a valer. Fuimos a rescatar gente, nuestro objetivo era ese. Por las condiciones climáticas se dudaba de un rescate aéreo por lo que empezamos el descenso. Mejoró un poco el tiempo y apareció un helicóptero, hizo una maniobra y ascenso muy muy arriesgado para rescatar a la comitiva presidencial que no estaba en condiciones de caminar porque estaban con zapatos y trajes y no tenían el equipamiento para caminar. El hecho de que los hayan rescatado, nos evitó el riesgo. Una persona caminando dos horas en la nieve se le hubieran congelado los pies y hubiera sido otra la historia en este momento. Jamás fuimos abandonados, fue nuestra decisión y es para lo que estamos preparados.
¿Recibió llamado de algún funcionario cercano al Presidente para agradecerle?
- Tengo más de 200 llamados en el teléfono. Toda la gente de Presidencia se portó muy bien. Nos llamaron a cada uno de los integrantes e incluso el presidente Macri nos estuvo llamando, pero no pude atender porque anduvimos a la mañana (ayer) "descargando" la información de lo que realmente ocurrió. Porque hubo muchos bomberos voluntarios que anduvieron diciendo que llegaron primero cuando no fue así. Estuvimos nosotros cinco y luego llegaron un baquiano de Andalgalá (de apellido Belmonte) y un bombero.
Entre el calor de Santiago en las distintas maratones de EL LIBERAL que le tocó correr y el frío que sintió ahora, ¿con cuál se queda?
- Son sensaciones distintas y me quedo con las dos. En una llevas al extremo tu aguante físico por el calor, pero conoces las condiciones a las que te enfrentas. En la otra lo llevas hasta el límite no sólo el físico sino también la mente y te preparas para todo aunque nunca sabes con qué te puedes encontrar cuando vas avanzando. Son totalmente distintas, pero me quedo con las dos.