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Viceversa

Las pesadillas que nos sueñan

Por Omar Estanciero de la Redacción de EL LIBERAL

Historias que se sumergen

en el ámbito onírico de los seres

y las cosas para mirar cómo

nos crece esa otra realidad:

la quimera que nos aterroriza

mientras nuestros ojos permanecen

cerrados a la vida cotidiana.

Así dice un fragmento

del prólogo Pesadillas (Editorial

Equinoxio), el nuevo libro

de cuentos de la escritora

santiagueña Mónica Maud, en

el que plantea todo un universo

paralelo a la vigilia y a la supuesta

realidad.

Dos docenas de cuentos

marchan junto con las sombras

hacia caminos incontrolables.

De tales caminos pueden

salir las visiones, los miedos,

los amores, los rencores,

resurrecciones y muertes infalibles.

La definición de “pesadilla”

en este libro se confunde

con las maravillas mentales

que el ser humano puede crear

por múltiples motivos, de entre

éstos sobresale uno: la tristeza

como vía de creación.

Cada

cuento se inicia con un escenario

que se balancea entre la

fantasía y el deseo, luego empieza

a desarrollarse abruptamente

hasta su definición, plagada

de sentimientos.

Algo se

mueve en el interior del lector,

ninguno puede quedar indiferente

ante lo que emerge de este

nuevo trabajo.

“Todo lo que llamamos sueños,

lo que sucede en nuestro

cerebro, en nuestro espíritu

mientras dormimos, está exento

de normas, es anórmico, es

decir, caótico, por lo tanto es,

básicamente, ficción”, explica

Maud.

“Podemos soñar con situaciones

conocidas o con hechos

que nunca han surgido en

nuestra conciencia. Incluso, en

nuestros sueños pueden aparecer

personas que amamos y

otras, que no.

No existe explicación,

salvo algunos conceptos

del psicoanálisis de la mano

de Freud, sobre por qué soñamos.

En este sentido, Freud

afirma que todos los sueños representan

la realización de un

deseo por parte del soñador,

incluso los sueños tipo pesadilla.

Y que, además, lo que guardamos

en el inconsciente-dolores-,

frustraciones, etc.-surgen

en los sueños, entonces, los

sueños son realizaciones disfrazadas

de deseos reprimidos,

que no nos es posible evitar.

Recordemos que el inconsciente

se revela mediante el lenguaje;

los sueños son lenguaje.

Sin

embargo, es imposible descifrar

simplemente un sueño, sino

a través de un espinoso proceso:

primero se descompone

el relato en partes, y recién

al final surge la interpretación

final o global, en la cual se nos

revela el sueño como una construcción”.

En cuanto a la relación que

aparece en Pesadillas, entre la

pesadilla y la literatura, explica

haber descubierto que “tomar

notas de los sueños más

perturbadores, ha sido una actividad

increíblemente estética

y curadora. ¿Cómo una pesadilla

puede ser estética? Pues, sí.

Hasta lo horroroso tiene su faceta

estética; además, contarla,

desnudarla, intentar darle

un sentido mediante palabras,

te obliga a emplear estrategias

narrativas diversas y bastante

cargadas de la posibilidad

de dobles lecturas, te exige

la construcción de un universo

cuya falta de normas se erija

en la norma.

En los sueños, en

general, como en la literatura,

todo puede suceder: un muerto

que habla, una voz que toma

forma, una mesa que camina,

una cabeza que rueda y mucho

más. La literatura, como

los sueños no contiene la lógica

de la realidad. Y la pesadilla, en

particular, además, causa angustia,

miedo o cualquier otra

respuesta emocional negativa

porque en ella florecen los terrores

escondidos en el inconsciente;

éste es el punto que me

interesa: lo emocional y terrorífico

de la mente humana.

Soy

de los que piensan que del dolor

más profundo, ese que deforma

a la persona, emerge el

arte, la belleza, las palabras

más poderosas, los versos más

prodigiosos. Creo que esta elección

tiene que ver mis lecturas

de Jacques Lacan y de Freud,

mi amor hacia el psicoanálisis,

que me ha permitido comprender

el mundo y sus sentidos, y

con el padecimiento de pesadillas,

porque debo decir que cada

uno de los cuentos que forman

parte de este libro, es una

pesadilla personal”, resaltó.

Pesadillas fue presentada

en 2017, durante la Feria del

Libro de la ciudad de Mendoza,

donde la escritora fue convocada

por la Editorial Equinoxio.

Los poetas y propietarios

de la editorial, Norah Trigo

y Sergio Bacchini Mansilla,

estuvieron aquella vez a cargo

de la presentación del trabajo

de Maud, en un emotivo acto.

También, durante la Feria

provincial del Libro 2017, Sandra

López Paz y Verónica Paroli

presentaron Pesadilla con su

estilo único.

BIO MóNICA MAUD

Nació en Santiago del Estero,

1962. Es docente de Nivel Terciario.

Ha obtenido varios premios

provinciales y nacionales. Tiene

dos libros editados: Yo, Sacrílega

y Pesadillas, ambos de cuentos.

También escribe minificción y

poesías. Participa de varias antologías

colectivas.

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