Gremio le dio un duro golpe a Atlético Tucumán
Alisson y Everton marcaron los goles del equipo de Porto Alegre, que quedó a un paso de las semifinales. Gervasio Núñez fue expulsado tras una revisión en el VAR. La revancha, el 2 de octubre.
Atlético Tucumán sufrió anoche el poderío de Gremio, el vigente campeón, y perdió de local 2 a 0, un resultado que deja a los brasileños con un pie y medio en las semifinales de la Copa Libertadores de América.
Los tucumanos tuvieron entusiasmo y voluntad, aunque cayeron con la jerarquía de un sólido conjunto de Porto Alegre, que pisó fuerte con los goles de Alisson y Everton.
El equipo argentino irá por la hazaña el 2 de octubre en Porto Alegre y no podrá tener para ese duelo a Ricardo Noir, quien sufrió una lesión muscular, ni a Gervasio Núñez, expulsado a instancias del VAR.
Buen inicio de Atlético, con presión alta complicando a la defensa. A los 2 minutos, y después de un córner, Díaz definió de zurda dentro del área y justo apareció Geromel para trabarle el esférico y evitar la conquista del local.
Por medio de pelotas paradas, el local arrinconó a los brasileños, pero las malas noticias no tardaron en llegar, ya que a los 7 se fue lesionado Noir e ingresó Núñez. Gremio hizo pie y empezó a encontrar espacios con pelotazos largos para Luan. En 28, la visita llegó por primera vez con una tiro suave de Everton a las manos de Lucchetti.
Sin ser superior, Gremio lo controlaba porque Atlético ya sentía el desgaste por lo hecho en los primeros minutos. Los brasileños aprovecharon una distracción del rival a los 34 para romper la paridad y conseguir el ansiado gol de visitante. Después de un envío largo, la bajó Cícero y apareció solo Alisson para fusilar a Lucchetti y enmudecer a la parcialidad local.
Ahí se descontró Atlético, que perdió el órden y encima antes del descanso sufrió la expulsión de Núñez, a intancias del VAR, por un pisotón a Alisson.
Gremio lo liquidó a los 9 del complemento, ante el nerviosismo de los tucumanos, en un perfecto contragolpe. Desbordó por derecho Alisson, tiró el centro y apareció como un fantasma Everton para definir al gol y decretar el lapidario 2 a 0.