OPTIMISTA

Dujovne ve un dólar estable y baja inflación para que ceda la recesión

"Hasta que no tengamos una tasa de inflación de un dígito vamos a seguir con el esquema de control de agregados monetarios".

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, apuesta a que el dólar se estabilice y la inflación baje a un dígito para que la recesión comience a ceder y recuperar el crecimiento de la economía.

Sin embargo no logra convencer a la gran mayoría de los economistas y empresarios argentinos que temen un escenario extendido de alta inflación con recesión hasta el fin del mandato del presidente Mauricio Macri.

Dujovne no da plazos, pero es optimista en que poco a poco el mercado irá tomando confianza a medida que los resultados comiencen a visualizarse para volver a optar por un esquema de metas de inflación, régimen que fue abandonado a fines de septiembre, de la mano del anuncio del acuerdo con el FMI.

Aunque el objetivo luce lejano, la hoja de ruta la explicó ayer el ministro en una entrevista con El Cronista, en la que también habló del dólar, la extensión de la recesión, el tipo de cambio y la evolución del déficit fiscal.

Pese a los pronósticos de más recesión, Dujovne adelantó que el Gobierno considera mejorar las proyecciones de evolución del PBI desde el -2,4% para 2018 y -0,5% previstos para 2019. Sobre el valor del dólar, señaló que "aun en el piso de la banda, el tipo de cambio es muy competitivo".

Respecto de las críticas de los economistas sobre el plan que consideran recesivo afirmó que "nuestro plan es muy claro: convergencia al equilibrio fiscal primario el año próximo. Cumplimos todas nuestras metas fiscales, nunca fallamos una desde que estamos en Hacienda. Y el Central va a cumplir con la base monetaria cero. Es un plan sólido para bajar el déficit, la inflación y la inestabilidad cambiaria que nos azotó estos meses". Explicó que "una vez que la inflación esté en niveles de un dígito, parte de las condiciones para implementar un esquema de metas de inflación van a estar dadas. Va a ser el Banco Central el que determine cuándo lo hace o cuándo no. Pero lo que sí está seguro es que hasta que no tengamos una tasa inflación de un dígito vamos a seguir con esquema de control de agregados monetarios". Respecto del reemplazo de las Lebac por las Leliq, dijo que "no me preocupa para nada. Era fundamental que el Central esterilizara e hiciera su política con instrumentos colocados para bancos y no para inversores institucionales y familias. Eso daba mucha volatilidad monetaria y cambiaria y desintermediaba el sistema financiero. Hay que mirar estas tasas altas como un fenómeno transitorio, como lo es la inflación de octubre y septiembre".

"En términos del Producto, el stock de Leliq no sube. Poniendo un zoom se ve que hace cinco meses teníamos un stock de pasivos remunerados del Central -pases, Lebac y Leliq- que explicaban un 150% de la base monetaria. Hoy, esos pasivos son menos del 70% de la base. Es el día y la noche, el escenario es otro. Desarmamos una bola: fue costoso, pero ya está".

En cuanto a la reactivación dijo que "no quiero dar una fecha, pero sí explicar la secuencia. El sector externo reaccionó con fuerza. Hace 10 años que las exportaciones no agrícolas no crecen a este ritmo, es inédito; incluso aún antes de la depreciación del peso. Octubre es el mes piso en términos de salarios reales, vamos a empezar a ver recuperación en noviembre y se comenzará a estabilizar el consumo. La inversión va a tardar un par de trimestres más en reaccionar, y es lógico por las tasas altas".

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