Carlos Perciavalle, impiadoso con Fardín
Fuerte pronunciamiento del actor y humorista uruguayo.
El actor, humorista y productor Carlos Perciavalle afirmó en una entrevista al periódico uruguayo El País que no creía en la denuncia de Thelma Fardín, quien acusó al actor Juan Darthés de haberla abusado sexualmente en Nicaragua cuando era menor de edad, durante una gira de la teleserie "Patito feo" en la que ambos trabajaban.
"Yo no le creo a Thelma Fardín, aunque tampoco defiendo a Juan Darthés", dijo el "Rey del café concert", de acuerdo con la entrevista que del diario uruguayo.
En una conversación en Punta del Este que recorrió temas como su agenda de trabajo, la actualidad televisiva, las "divas" del espectáculo argentino y hasta su temor a la muerte, llamaron más la atención sus opiniones respecto del movimiento de actrices y, en particular, la denuncia de Thelma Fardín contra Juan Darthés.
Duro con Actrices Argentinas
Sobre las actrices que han logrado instalar en la agenda pública el machismo y el acoso del que son víctimas en su ambiente de trabajo, Perciavalle afirmó que le parecían "un aburrimiento".
"Las mujeres se ponen una tanga y si decís, ‘qué lindo culo’, te mandan preso, dejame de joder, no tienen nada que hacer. Tras que llevan las de ganar en todo, porque el mundo está dominado por las mujeres, todo el mundo lo sabe", puntualizó.
Usted tiene, por lo menos, medio siglo en las tablas ¿Vio mucho acoso en el ambiente? ¿Es algo que siempre existió?, le preguntaron: "Mucho más, 63 años de tablas. No sentí nunca el acoso, siempre he sentido que las mujeres han sido las privilegiadas. Están todas locas, chicas. Si tenés un divino escote, y te dicen, qué lindas tetas, no te están agrediendo, te están elogiando", respondió el artista.
¿Y le parece que los hombres han tomado un poco más de consciencia?, le consultaron.
"Conciencia no va con hombre. Los hombres son inconscientes. Las mujeres también. Están todos locos", contestó.
Dispuesto a polemizar, el actor uruguayo añadió, en clara referencia a Fardín y a Darthés: "...desde Adán y Eva, ¿quién le hizo comer la manzana al pobre Adán? Y desde entonces no paran. Y ahora se ofenden, y joden, ‘ay que me violó hace 10 años en Nicaragua’. Eso no quiere decir que esté defendiendo a este hombre, que ni lo nombro porque es un boludo".
Ante las repreguntas del medio oriental, Perciavalle aseguró que "esta chica" (por Fardín) le da "lástima".
"Que tenga que acordarse de lo que pasó en Nicaragua hace 10 años... es no tener nada que hacer. Hay tanta cosa para hacer, tanto para ayudar", agregó.
"¿Cómo le voy a creer? Ella se metió en el cuarto, lo hizo porque quería tener relaciones con él, que lo haga, no la voy a criticar tampoco", abundó.
¿Se cuida a la hora de escribir un espectáculo para evitar ofender o herir?, fue la pregunta de El País.
"Para mí eso no existe, es un invento. Para mí la mujer es superior, siempre lo fue, siempre dije que tiene una neurona más que el hombre y por eso inventan todo esto. ¿Qué más quieren? Esta mujer habla de algo que ocurrió hace diez años en Nicaragua. Y recién se acordó ahora. No es serio", manifestó Carlos.
Sobre la causa penal contra Darthés, dijo que creía que no prosperaría por la dificultad de comprobar la violación diez años más tarde y que imaginaba que el actor "dentro de un año aparecerá de nuevo en otra telenovela".
Perciavalle también reivindicó el estilo de humor de capocómicos como Jorge Porcel y Alberto Olmedo, que a la luz de los movimientos actuales por la igualdad de género pueden ser considerados como incorrecto por algunas mujeres.
"Si los hombres no se pueden reír de las mujeres, ¿de qué nos vamos a reír? Las mujeres se pueden reír de los hombres si quieren porque nadie les va a hacer nada", sentenció el humorista.
Proyectos
Por otra parte, Perciavalle contó al diario uruguayo que el 3, el 7 y el 10 de enero hará unos shows, de media hora.
"Estoy preparando un espectáculo que se llama ‘Mi velorio’ y no sé cuándo ni dónde lo voy a hacer. Estoy pensando que sería divertido hacer algo sobre quién viene a mi velorio y quién no. Un monólogo sobre la muerte, es la única cosa en común que tenemos todos. Y todo el mundo le tiene miedo.