Profundo pesar en las redes por la muerte de las docentes

Con el correr de las horas y al darse a conocer las identidades de las víctimas, los mensajes de dolor inundaron las redes sociales. A través de los comentarios y de los posteos, incluso de los gremios docentes, se supo que al momento de la tragedia las víctimas se dirigían a sus lugares de trabajo. 
Según se supo, Alejandra Ruiz trabajaba como maestra en el Jardín de Infantes Nº 108 Peregrinos de Jesús, ubicado en el paraje Villa Hipólita; Elena enseñaba en el Centro Experimental Nº 1 Maximio S. Victoria, de la ciudad de Fernández, y en la Escuela 778 de Villa Hipólita; mientras que Cristina cumplía funciones en el Centro Educativo Integral Alicia Moreaud de Justo. 
Familiares de las víctimas contaron que a diario realizaban el mismo recorrido para cumplir con sus obligaciones. Sus alumnos y ex alumnos les dedicaron sentidas palabras en sus perfiles de Facebook. Amigos manifestaron que Elena le hacía frente a un cáncer, y que a raíz de su esfuerzo estaba ganando la batalla. Si vida estaba dividida en dos pasiones; la docencia y su vida religiosa. En sus momentos de descanso de la escuela era catequista en la parroquia Virgen de Lourdes. La fatalidad llenó de tristeza a todos los santiagueños. l

Con el correr de las horas y al darse a conocer las identidades de las víctimas, los mensajes de dolor inundaron las redes sociales. A través de los comentarios y de los posteos, incluso de los gremios docentes, se supo que al momento de la tragedia las víctimas se dirigían a sus lugares de trabajo. 

Según se supo, Alejandra Ruiz trabajaba como maestra en el Jardín de Infantes Nº 108 Peregrinos de Jesús, ubicado en el paraje Villa Hipólita; Elena enseñaba en el Centro Experimental Nº 1 Maximio S. Victoria, de la ciudad de Fernández, y en la Escuela 778 de Villa Hipólita; mientras que Cristina cumplía funciones en el Centro Educativo Integral Alicia Moreaud de Justo. 

Familiares de las víctimas contaron que a diario realizaban el mismo recorrido para cumplir con sus obligaciones. Sus alumnos y ex alumnos les dedicaron sentidas palabras en sus perfiles de Facebook.

Amigos manifestaron que Elena le hacía frente a un cáncer, y que a raíz de su esfuerzo estaba ganando la batalla.

Su vida estaba dividida en dos pasiones; la docencia y su vida religiosa. En sus momentos de descanso de la escuela era catequista en la parroquia Virgen de Lourdes. La fatalidad llenó de tristeza a todos los santiagueños. 

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