Por la pandemia, la dueña de un motel local se reinventó en una lavandería
Varias actividades impactadas por la cuarentena aún permanecen cerradas y sus dueños tuvieron que buscar opciones.
La crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus impactó en distintos rubros de actividad y sectores comerciales, entre ellos el de los moteles alojamiento cuyos propietarios tuvieron que buscar alternativas para que el impacto del cierre de estos establecimientos que redujo a cero los ingresos, les permitiera generar alguna otra forma de sobrevivir.
Es el caso de Graciela Iglesias, propietaria junto a su hermana de un motel alojamiento en el norte de la ciudad que en estos meses sin ingresos monetarios, tuvo que reinventar su negocio a partir de algunas herramientas que posee en su establecimiento.
“Al rubro de moteles alojamiento nos cerraron la actividad antes de declarar la cuarentena. Fue así que una tarde declararon la cuarentena y a la mañana ya nos cerraron la actividad con clientes adentro, esperaron a que se fueran y nos cerraron”, señaló Iglesias al comentar lo repentino que fue el cese de actividades de su negocio.
Agregó que “a partir de ahí no hemos recibido ningún tipo de ayuda porque los moteles alojamiento no están englobados dentro de la hotelería, entonces no hay ninguna cámara que nos ampare. Así que nos comunicamos a nivel nacional para que nos dieran una mano, estamos formando una cámara de dueños y ya hemos presentado protocolos para que se evalúe la reapertura”.
Puntualizó que a poco de producirse el cierre de su establecimiento y conscientes de esa situación podría prolongarse por varios meses, “lo que se me ocurrió fue reinventarme aprovechando las maquinas industriales y por eso puse un servicio de lavandería con mi socia que es mi hermana para lavar todo lo que es ropa de cama”.
Reseñó que “vamos a buscar en los domicilios la ropa de cama y los llevamos a lavar. Hacemos todo nosotras dos y después llevamos a los domcilios. Eso nos permite al menos poder pagar los gastos fijos que tenemos. Los impuestos, los servicios, podemos solventar esos gastos, pero no significa que podamos generar un ingreso para cada una”.
Puntualizó que “realmente nos ha impactado muchísimo esta situación porque cada hotel alojamiento tiene familias que comen de eso exclusivamente y es nuestra única fuente de ingresos. Algunos de nuestros empleados están haciendo comida para vender, tenían que reinventare también, pero nos ha afectado muchísimo porque tampoco tenemos una fecha de reapertura. Entonces es la incertidumbre constante de no saber cuándo podremos empezar a trabajar”.
La propietaria del motel señaló que “lo estamos pasando muy mal, con la imaginación a flor de piel para poder hacer unos pesos, vamos a seguir con el tema de la lavandería hasta que podamos abrir porque hay que pagar los gastos fijos, algunos colegas viven de los ahorros pero el tener parada la actividad también nos perjudica el hecho del mantenimiento del establecimiento que también demanda fondos”. Agregó que “va a costar mucho levantar todo eso para reabrir y la gente está pidiendo la reapertura de nuestro servicio porque lo que está pasando es que están funcionando departamentos como lugares de citas. Nosotros tenemos un estricto protocolo ya establecido de medidas de higiene, pero mientras tanto, seguiremos con el servicio de lavandería como medida alternativa para cubrir gastos fijos y no endeudarnos, pero no alcanza de todas maneras como un sueldo para traer al hogar”.l