Alcoholizado le confesó a su amigo de copas que violaba a su propia hija
La madre de la menor se enteró de lo sucedido y de inmediato radicó la denuncia. El sujeto quedó tras las rejas, mientras que la víctima fue examinada por el forense.
Un sujeto, ahogado en el alcohol le confesó a su amigo que desde hace varios años sometía sexualmente a su hija y quedó tras las rejas por orden de la Dra. María Alicia Falcione, coordinadora de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual.
Según revelaron fuentes policiales, el aberrante hecho se conoció el pasado sábado cuando una mujer -de 38 años- se presentó en una comisaría del departamento Robles y acusó a su concubino.
La mujer expresó que mientras ella se encontraba en su casa, había arribado a su propiedad un vecino -apodado “Truco”- que el día anterior había estado ingiriendo bebidas alcohólicas con su pareja.
El visitante le había contado que su esposo -y padre de sus hijos- cuando estaba ebrio le confesó que desde que su hija de 14 años tenía 6, él la somete a sus más bajos instintos.
Sorprendida por los dichos de su vecina, con el deseo de que todo fuera mentira, la mujer corrió hasta donde estaba su marido y allí comenzó a interrogarlo, preguntándole si era cierto lo que había confesado.
El acusado -de 48 años- ante el interrogativo de su pareja optó por hacer silencio. Más tarde caminó hasta donde estaba su hija y le preguntó su alguna vez su padre la había abusado.
Con sus ojos llenos de lágrimas la víctima le contestó que sí. Sin dudar acerca de los dichos de su hija, la mujer la llevó hasta la Comisaría donde radicó la denuncia.
Según contó la víctima, su padre la tenía amenazada con golpear a su madre si ella contaba lo que sucedía. Ante la denuncia, la policía se comunicó con la Dra. Falcione, quien ordenó la inmediata aprehensión del acusado.
Además, la representante del Ministerio Público ordenó que la menor fuera examinada por el médico de Forense, quien según se supo constató las lesiones. La fiscal también ordenó que se tome declaración testimonial al vecino que escuchó la confesión del depravado. l