Luis Fonsi impone un sonido latino que trasciende el propio idioma
El éxito del puertorriqueño se centra en que “no hay un patrón, no hay una carretera que uno tiene que seguir”, no hay equívocos.
Fonsi sabe de lo que habla: es el intérprete de “Despacito” junto a su compatriota Daddy Yankee, el éxito más grande de la historia de la música latina, que le permitió ga‑ nar cuatro premios Grammy Latinos 2017 y fue versionada en una infinidad de idiomas.
Fonsi siguió en la cresta de la ola con “Échame la culpa” junto a Demi Lovato, cuyo video hoy tiene 2.000 millones de visitas en YouTube. Y ahora volvió a trabajar con los colombianos Andrés Torres y Mauricio Rengifo, productores de “Despacito” y buscó a Rauw Alejandro para que le pusiera sabor urbano a “Vacío”, que ya es viral.
¿Cómo fue el proceso de “Vacío”?
Nació como una balada porque yo casi todo lo que es‑ cribo lo hago con la guitarra. Algunas canciones que nacen con una base rítmica vienen con un track rítmico y escribi‑ mos la letra y la melodía sobre el track, pero eso pasa en un cinco por ciento de las canciones que escribo. Casi todo, aunque terminen siendo fiesteras, nace con la guitarra. Me gusta sentir que tengo el po‑ der armónico en mis manos y me ayuda a la creatividad y ya vamos diseñando cómo es que va a sonar. Para mí “Vacío” no es un reguetón, es una balada o una canción pop. Sí tiene ritmo, por supuesto que tiene ritmo, pero para mí es el sonido de hoy y así suenan las canciones de pop de hoy. Por supuesto Rauw Alejandro le suma una parte de urbano porque es un artista que mezcla lo urbano y R&B con lo pop, pero cuando yo escribo las canciones no pienso tanto en géneros sino en qué necesitan.
¿Así suena la música latina de hoy?
A mí lo que me gusta es poder sentir esa libertad de ocupar varios espacios dentro de la música y de poder hacer una balada hoy, algo más rítmico mañana y algo fusionado pasado mañana porque para mí la música es libertad. No hay un patrón.
Se sacó las etiquetas cuando empezó a colaborar con colegas de otros géneros
Mientras algunos artistas analizan cómo hacen para que el sonido sea latino moderno, otros, como Luis Fonsi hacen latino, no importa si con una tumbadora, un dembow, una batería electrónica o una base de Fruity Loops. Al respecto, el puertorriqueño reflexionó: “Creo que lo que era la conga hace 30 años atrás, ese era el sonido latino porque la música tropical hace 30 años estaba mucho más fuerte de lo que es hoy día. Pero hoy en día ese dembow sea más reguetonero o más liviano para mí es sinó‑ nimo de música latina. Espe‑ cialmente pensándolo desde el punto de vista de la gente que no es latina, como un americano o un europeo, lo que los contagia es el ritmo.
¿En qué momento te sacaste las ataduras?
Yo creo que vino con la evolución natural de la músi‑ ca. Hace 10 años quizás no me hubiese atrevido, aunque ya fusionaba música. En 2005 o 2006 ya estaba colaborando con artistas de reguetón, más rockeros, súper tradicionales o con un artista de flamencoà Ya estaba como tirando líneas por diferentes lugares por amor a la música. Pero no fue sino hasta 2017 con el disco “Vida” que el cuerpo me lo pedía porque lo sentía más honesto que nunca. Me arriesgué y me funcionó.