SAN PEDRO DE GUAYASÁN

Testigo clave cambia sus dichos y ello liberaría a presidiario acusado de asesinar a un gendarme

La defensa requirió ayer la excarcelación extraordinaria del preso oriundo de Tucumán. La Fiscalía se opuso y la jueza difirió su resolución para el lunes. La historia del gendarme robado y asesinado.

El cambio de declaración de una testigo de identidad reservada representa el comodín del cual se aferra un presidiario tucumano, sindicado de ejecutar de un tiro en la cabeza a un gendarme remisero, en el año 2018, en San Pedro de Guasayán y cuyo cuerpo recién fue desenterrado al año siguiente.

El sujeto es Juan Francisco Fernández, alias “Pirulo”, quien se encuentra alojado en la cárcel de Villa Urquiza, Tucumán. Ya cumplió una condena anterior, pero quedó a disposición de la Justicia santiagueña, Jurisdicción Frías.

“Fernández Juan Francisco, supuesto delito de extorsión en perjuicio de Cinthia Sotelo” y “homicidio críminis causa y robo calificado por uso de arma de fuego en concurso real de delitos, en perjuicio de Airala Ángel Amado”, son los cargos que atribuyen los fiscales Dahiana Pérez Vicens y Gustavo Montenegro.

La historia

De acuerdo con la compleja investigación, “Pirulo” cumplía una condena. Salió con permiso, pero no regresó a la unidad penitenciaria en el 2018. Con una mujer ascendieron al remís de Airala y lo contrataron para un viaje a Santiago del Estero.

Airala fue asesinado de un tiro en la cabeza y después una testigo de identidad reservada (Cinthia Sotelo) declaró ante la policía que Fernández (y dos sujetos más) lo había asesinado y enterrado el cuerpo en un campo de San Pedro de Guasayán. Luego, los tres siguieron la fuga en el Renault Megane de Airala.

En Tucumán arrancó la causa por el paradero del gendarme el 16 de octubre del 2018. Después, “Pirulo” fue apresado mientras guiaba el auto de Airala. Lo enviaron a Villa Urquiza,

El 5 de octubre del 2019 la policía desenterró el cuerpo de Airala. Estaba atado y quemado. Fue sometido a un ADN y en 2020 se estableció que se trataba del cuerpo del gendarme. El 8 de junio, Tucumán resignó competencia y giró las actuaciones a la Fiscalía de Frías.

Cambios en el relato

Ahora, Sotelo habría modificado su testimonio. El mes pasado habría declarado que Fernández no ejecutó a Airala, sino uno de los otros cómplices.

Desde entonces, los abogados Eva Mena y Osvaldo Pérez Rovertti bregan por la libertad de Fernández.

A tal fin, requirieron ayer la excarcelación extraordinaria, por interpretar que si no hay nadie que lo incrimine, por ende, “puede aguardar libre la investigación, como los otros dos individuos”, según explicó anoche Pérez Rovertti a EL LIBERAL.

“Hay miedo y presión en la testigo clave”, juzgó la fiscal al oponerse al planteo

La batalla entre la Fiscalía y defensa duró varias horas.

A criterio de Dahiana Pérez Vicens la testigo de identidad reservada pidió protección por temor al imputado Fernández.

En su extenso fundamento, Pérez Vicens indicó a la jueza que las pruebas son contundentes en contra de Fernández, pero juzgó que el cambio de la testigo deja entrever miedo y presión.

La fiscal desandó la historia. Meses atrás, la viuda de Airala recibió un llamado telefónico de Fernández, dijo.

En él, trascendió, el presidiario le había asegurado que no ultimó al gendarme y adelantó la declaración que la testigo refrendaría meses después ante la Fiscalía.

Suspicacias

Para Pérez Vicens, los hechos destilan suspicacias que convierten a la testigo en una persona aterrada.

De hecho, recordó la fiscal, que la testigo se encuentra viviendo en Frías “por miedo a Fernández”.

Desde ese pavor por el preso tucumano, habría sugerido la fiscal, ¿cómo se explica que hoy desee ayudarlo, declarando a su favor y hasta pidiendo una copia de su testimonio que es la misma que ahora nos presenta la defensa?”.

Frente a la magistrada, Pérez Vicens se aferró a las pruebas e instó a que le sea rechazado el recurso a la defensa, se supo en Frías.

Para la fiscal, el gendarme fue ultimado de un tiro y el artífice, autor y cerebro del robo y crimen fue el tucumano Fernández.

Exhortó a Núñez de Cheble a rechazar el planteo dela defensa y posibilitar que el sujeto sea enviado a juicio, a lo sumo antes de fin de año.

 

“Nuestro cliente debe quedar libre, luego sobreseído”

El abogado Pérez Rovertti señaló anoche que su defendido “debe quedar libre”, por entender que la única persona que lo acusaba, ya cambió su declaración.

En diálogo con EL LIBERAL, el defensor indicó que la testigo habría manifestado que en Tucumán deliberadamente fue inducida “para que incriminara a Fernández”.

Sin embargo, meses después “solicitó declarar y la testimonial le fue recibida el mes pasado en Frías”.

En la oportunidad, “la testigo declaró que Fernández no mató a Airala e indicó a uno de los dos hombres que lo acompañaban”, ahondó.

Desde ese escenario, “la realidad demuestra que nuestro asistido debe ser beneficiado con la excarcelación extraordinaria y recuperar la libertad”, juzgó el letrado.

“Después, debe ser sobreseído”, profundizó.

Criterio

Para la defensa, la investigación debe inclinarse por la libertad de Fernández, “ya que no hay pruebas en contra de Fernández. Nunca estuvo prófugo; nunca amenazó a nadie, mucho menos a los testigos; tampoco se escapó de cárcel alguna”.

El abogado manifestó que lo único malo que hizo el tucumano “fue encontrarse en Santiago del Estero, pero él no asesinó a Airala”.

Al referirse a la audiencia, Pérez Rovertti enfatizó: “Hemos aportado todas las pruebas y garantías que la jueza precisa y confiamos que la única resolución posible es concedernos la excarcelación extraordinaria”, enfatizó. l


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