“Pirulo”, preso por crimen de gendarme, quemado y enterrado en San Pedro de Guasayán
Lo acusan de ejecutar al gendarme Ángel Amado Airala, en 2018. El cuerpo fue desenterrado en 2019. La historia conlleva traición, ambición y muerte.
La jueza de Control y Garantías de Frías, Roxana Cejas Ramírez, rechazó el cese de prisión requerido a favor de un reo tucumano, sospechado de asesinar de un tiro en la cabeza a un gendarme remisero, prender fuego al cuerpo y enterrarlo, en 2018, en San Pedro de Guasayán.
Así lo resolvió ayer la magistrada, al rechazar el planteo de los abogados Eva Mena y Osvaldo Pérez Robertti, quienes procuraban la libertad de Juan Francisco "Pirulo" Fernández, a quien se endilga el asesinato de Ángel Amado Airala, ambos oriundos de La Madrid, Tucumán.
Según el proceso que ahora timonea el fiscal Gustavo Montenegro, "Pirulo" purgaba una condena en la cárcel de Concepción. En octubre del 2018 salió con un permiso y no volvió jamás. En su lugar, huyó de Tucumán y se habría alojado en Las Termas de Río Hondo.
Aliada, una mujer
En ese interín, habría interceptado a Airala, merced a una intermediaria, cuyo rol es todo un misterio, ya que de acusarlo pasó a convertirse en su cuasi aliada.
En 2018, ascendieron al remís de Airala. "Pirulo" sólo quería el vehículo. Con un cómplice, habrían segado la vida de Airala de un tiro en la cabeza. Cavaron un pozo y lo enterraron en un campo de San Pedro de Guasayán. Luego, siguieron su fuga en el Renault Megane de Airala.
En octubre del 2018 "Pirulo" cayó preso y fue alojado en Villa Urquiza. La misma mujer que lo acompañó en el remís, después declaró y posibilitó que el 5 de octubre del 2019 la policía desenterrara el cuerpo del gendarme, atado y quemado.
Confirmación en ADN
Le fue realizado un ADN y en 2020 se confirmó que se trataba del cuerpo del gendarme. El 8 de junio, Tucumán derivó la causa a la Fiscalía de Frías y resignó competencia "por razón de territorialidad".
"Homicidio críminis causa y robo calificado por uso de armas", son los cargos enrostrados a "Pirulo", quien está alojado en Villa Urquiza, desde noviembre del 2020, a solicitud de la Fiscalía de Frías. Él sostiene que es inocente y que jamás estuvo en el lugar, ni en el momento en que Airala fue ultimado de un tiro en la cabeza.
Un reo habituado a reiteradas fugas, cautivo hoy de su propia historia
La magistrada hizo una extensa valoración sobre la historia de "Pirulo", sobre su conducta en sus cuatro condenas, las fugas de las cárceles, e inclusive sobre un llamado telefónico a la viuda de Airala y otros factores.
"El detenido tiene acceso a celulares…" "Amenazas…" "Antecedentes de profuguez…" "Eludir a la Justicia..." "Dos personas que cambiaron su testimonio".
La historia y el prontuario de "Pirulo" nacen en 2002, en virtud de múltiples robos. En 2008 fue condenado por abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de la misma mujer con la que habría captado en 2018 al gendarme asesinado. En 2013, condenado por robo agravado en grado de tentativa; 2014, otra condena por robo agravado; 2015, por homicidio en grado de tentativa en perjuicio de un menor; 2018, escapó de la cárcel de Concepción, mientras enfrentaba cargos por "homicidio y robo por uso de armas y lesiones".
Salud mental
"Evaluación psicológica": Para los profesionales psicólogos, "tiene una personalidad psicopática, frialdad emocional, facilidad de palabra y de engañar a sus interlocutores". También, "manipulador, ausencia de empatía, falta de sentimientos de culpa. Tampoco se hace responsable de sus propias acciones, desprecia la Ley Penal". Lo definen como "un interno peligroso y el tratamiento penitenciario no ha logrado modificar su conducta delictiva", debido a su personalidad.
Desde ese escenario de aparente imprevisibilidad, la jueza desestimó el planteo de la defensa, quien jugó sus últimas cartas y todo indica que "Pirulo" está a un paso del juicio.