BATERÍA DE MEDIDAS

Ofensiva “patovica”: un video mostraría que siete hombres golpearon a Escarano

El escándalo en “Rufina” no decae. Amplían el campo de acción: adicionales, controles, informes médico y forense. Víctima, de alta.

La defensa de los dos “patovicas”, acusados de agredir a Carlos Ezequiel Escarano solicitará una profunda investigación sobre el circuito en servicios adicionales, requisitos en Seguridad, la intervención, o no, del Sease, y bregará por el cambio de calificativa y/o sus excarcelaciones.

Escarano recibió el alta entre jueves y viernes pasados en el Hospital Regional, tras una semana y media de permanecer internado, después de que la madrugada del 10 de julio sufriera “coágulos en el lóbulo temporal”, a raíz de un grave incidente en el boliche “Rufina”, de calle Lamadrid.

Según la investigación de la fiscal Carla León, el hombre recibió trompadas, patadas y fue lanzado a la calle Lamadrid, en medio de un revuelo mayúsculo con hombres y mujeres gritando e insultando, ante la impotencia al contemplarlo casi inconsciente.

León investiga un presunto “homicidio en grado de tentativa” y 24 horas después del horror allanó las instalaciones de “Rufina”, con orden de la jueza de Control y Garantías, María Pía Danielsen.

En diálogo con EL LIBERAL, el abogado Marcelo Castillo Gioya adelantó que pedirá “el inmediato cambio de calificativa, en procura de morigerar los cargos de homicidio en grado de tentativa a lesiones en riña, o bien leves”, precisó, al delinear su ofensiva.


Los detenidos

Asiste a Axel Alejandro Campos, del Bº Siglo XX y Rodrigo Barraza, del Bº Juan Díaz de Solís, sospechados de golpear a Escarano, del San Germés, dentro y fuera del local, después de que “patovicas” y policías expulsaran a un amigo suyo.

“De acuerdo con el proceso han declarado muchos testigos, pero solo 8 se asumen clave. Ninguno ubicó a mis representados en el lugar, mucho menos golpeando a Escarano. Solo se sabe que alguien (los videos son vitales) comenzó una lluvia de piedras hacia Rufina”, explicó.

“Uno mostraría una pelea: por la Seguridad, 7 personas y enfrente, otros 4”, acotó. “Colaboraremos con la causa ofreciendo testigos e instando a la concreción de medidas”, adelantó.

Este mismo lunes, solicitará que se investigue “si fue requerida la intervención del Sease, ya que solo trabajó la policía y Escarano fue conducido al Regional en su vehículo”.

Añadió que también pedirá “el secuestro de la historia del paciente Escarano y el informe forense o del médico de policía. No descartamos instar a su testimonial, porque solo él sabe bien qué le sucedió”, subrayó.

“Ampliaremos el foco de esta causa, mucho más allá de lo coyuntural”, explicó. Por ejemplo, “solicitaremos informes a Calidad de Vida y a todos los organismos que deben obrar de control en la apertura semanal de cualquier boliche, incluida la propia Jefatura de Policía”, sintetizó Castillo Gioya a EL LIBERAL.


Informes a la Seccional 8ª

La defensa investigará en el perímetro y campo de acción entre “patovicas” y policías: interior del boliche, vereda y calle. No lo verbaliza, pero el letrado sospecha que la escena genuina fue limpiada y alguien indujo a que los dedos acusadores se concentraran o apuntasen solo a Campos y Barraza. Asimismo, Castillo Gioya solicitará informes a Jefatura de Policía sobre adicionales.

El objetivo sería determinar con claridad y certezas la identidad y cantidad del personal policial que trabajó esa madrugada en “Rufina”. En ese contexto, el letrado pedirá a la Seccional 8ª todo lo plasmado en los libros de guardia y los uniformados que arribaron al boliche a escasos minutos de estallar la batahola, viralizada mediante muchos videos que circulaban por los celulares.

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