Un Mitre desconocido perdió ante Temperley y quedó relegado en la pelea
Los resultados en la previa fueron los que necesitaban. Pero faltaba que gane Mitre y anoche no lo hizo. Perdió 2 a 1 ante Temperley, como local, por la trigésimo tercera fecha de la Primera Nacional y dejó pasar una gran chance de acercarse al Reducido. El equipo de Pablo Richetti quedó a seis puntos de la zona de clasificación, cuando restan doce en juego.
Luis López marcó los dos tantos de “Gasolero” y descontó David Romero. Un primer tiempo para el olvido tuvo Mitre. Salió a jugar el partido de manera muy displicente, casi que ni salió a jugar. Toqueteó de manera intrascendente en mitad de cancha, nunca pudo salir con claridad desde el fondo y no generó una situación de riesgo para el arco de Castro.
El tándem Díaz-Díaz por derecha no funcionó. Cuando “Kichu” pasaba por afuera, Gastón lo buscaba por adentro. Y viceversa. Del otro lado, González tampoco gravitaba y Martínez no acompañaba. Fioravanti impreciso, Rosales desaparecido y Romero muy solo.
Este frágil Mitre se encontró con un Temperley práctico, que jugó un partido serio, sabiendo sus limitaciones pero también sus necesidades. Y desde el principio fue más el visitante, que avisó en una pelota parada y a los 15’ ya estaba ganando 1 a 0, con una gran aparición en el área de López, que definió con un remate alto y al ángulo derecho de Ledesma. El equipo de Richetti nunca reaccionó y la gente se impacientó. Un cóctel que derivó en muchos errores no forzados del “Aurinegro”, que a los 33’ se encontró dos goles abajo porque la defensa nunca pudo despejar un tiro libre en el área y el que lo aprovechó fue nuevamente López.
Los cambios se veían venir y para el complemento el DT mandó a la cancha a Germán Díaz y Guido Vadalá. Pero el cambio sobre todo fue de actitud. Se vio un Mitre tocado en su amor propio que salió a vender cara su derrota, ante un Temperley que asumió un rol más pasivo, cediendo pelota y terreno a su rival.
Y cuidando la ventaja. Con poco fútbol pero mucho ímpetu, a los 13’ llegó el descuento del local, tras un buen pase de Germán para la corrida de “kichu” por derecha, que sacó el centro rasante para que Romero la empuje al gol. Tuvo media hora para completar la remontada el local, pero no lo consiguió porque le faltaron ideas.
Fue un cúmulo de voluntades que se empecinaron en ir al frente, pero faltó esa pausa y serenidad para pensar en los momentos de mayor vértigo. Incluso Temperley pudo haber aumentado en una contra, pasada la media hora, en la que el arco de Ledesma se salvó milagrosamente con ayuda del palo y el travesaño. Lo que pudo ser la noche ideal de Mitre, quedando a tres puntos del objetivo, terminó siendo frustración por otro año sin poder cumplir el objetivo.