Santiago

Inteligencia emocional: manejar la tolerancia empieza con el control de las emociones

Es fundamental incorporar el tema en el currículum escolar hoy, ya que se considera importante trabajar con los jóvenes en este aspecto, para que logren en el futuro un óptimo desenvolvimiento en la vida.

El manejo de las emociones es un factor social que se encuentra alterado en la actualidad, y se lo puede vivenciar en la calle. La intolerancia a ciertas situaciones rutinarias es la muestra fehaciente de que la inteligencia emocional está fallando en la sociedad.

Como parte de la solución (o al menos de un cambio) se considera necesario incorporar la "inteligencia emocional" en el currículum escolar hoy.

Así lo manifiesta Amanda Anríquez de Corbalán, profesora en Ciencias de la Educación (Ucse), especialista Educación Superior (Unse), y presidente de Asociación de Docentes Independientes de los Niveles Medio y Terciario (Adimyt).

"En nuestro país la educación tradicionalmente se ha centrado en el desarrollo del intelecto, con un marcado olvido de lo emocional. Sin embargo, en todos los tiempos siempre se ha planteado la necesidad de la educación integral, en tanto que deben desarrollarse todas las dimensiones del individuo. Compartiendo la definición de Rafael Bisquerra, la educación emocional es un proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral. Por ello, se postula la necesidad de revertir este sesgo, enunciando que las emociones deben entrar a los espacios educativos, "deberán trabajarse de manera sistemática en las aulas y las escuelas" (Williams de Fox, 2014, p. 23), y ser una de las "finalidades de la educación, posiblemente la finalidad más importante" (Casassus, 2007, p. 6) Para ello se propone el desarrollo de conocimientos y habilidades sobre las emociones con objeto de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar personal y social", argumenta la especialista sobre la problemática y la posible solución.

Según sostiene Amanda Anríquez de Corbalán en su explicación: "La educación emocional debe ser abordada de manera integral y transversal a los contenidos escolares, entendiendo que el aprendizaje es un proceso individual, social, dinámico y en contexto".

SE REQUIERE DE DOCENTES SÓLIDAMENTE PREPARADOS

El abordaje pedagógico de la dimensión emocional requiere de docentes sólidamente preparados en sus institutos de formación, teniendo en cuenta la sociedad tan dinámica y crítica que se vive.

" S i d e s e a m o s a l canzar el bienestar en nuestra sociedad y el despliegue del potencial en nuestros estudiantes necesitamos rediseñar las formas en que nos dirigimos hacia ese objetivo fundamental. El trabajo sobre el clima escolar y el desarrollo de las capacidades soc i o e m o c i o n a l e s h a n probado ser efectivas en la consecución de metas dirigidas a la prevención del incremento de los índices de repitencia y abandono escolar y a la construcción de un futuro pleno en bienestar" (Cohen et al, 2009: 180?213)", cita la Prof. Amanda Anríquez de Corvalán.

LA EMPATÍA RESULTA UNA HABILIDAD CLAVE

La especialista en Educación ahondó en la "competencia social": "Es allí en donde la empatía resulta la habilidad clave para establecer buenas relaciones con otras personas, por medio de la comunicación, el respeto, la asertividad, la cooperación. Además se encuentran las "habilidades para la vida y el bienestar", las cuales están más estrechamente relacionadas con los comportamientos apropiados y responsables, y la solución de problemas.

Para desarrollar estas competencias en el sujeto activo dentro de la sociedad es imprescindible que los docentes sean capacitados desde su formación de grado en el tema de inteligencia emocional.

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