Las claves para llevar adelante una empresa familiar
Por Marysol Rodríguez
Gestionar una empresa familiar es un desafío, sin importar su tamaño. Mantener el legado es un orgullo inmenso y también una gran responsabilidad. En Sinteplast, ese legado comenzó hace 65 años con una visión emprendedora de mi abuelo y hoy, como parte de la tercera generación, tenemos el privilegio y el compromiso de continuar esta historia.
A pesar de su crecimiento sostenido y expansión regional, el ADN sigue siendo el mismo: innovación, compromiso y una fuerte vocación por el trabajo bien hecho.
Una de las herramientas para este crecimiento sostenido es el protocolo de empresa familiar. Este documento, que comenzó a implementarse en los años 90, es nuestra hoja de ruta para garantizar la armonía familiar y la continuidad del negocio. Nos ayuda a establecer reglas claras, definir funciones, y separar las emociones de las decisiones corporativas. Este acuerdo se actualiza constantemente para adaptarse a los cambios y al ingreso de nuevas generaciones.
En aquel entonces, entendimos que para proteger la empresa y las relaciones familiares que la sostienen era imprescindible establecer reglas claras para todos. Así nació esta hoja de ruta que define las condiciones de ingreso de nuevos miembros familiares a la compañía, los criterios para su desempeño, las alternativas para quienes no deseen participar activamente, y una serie de mecanismos para abordar temas sensibles que podrían derivar en conflictos si no se tratan a tiempo.
Pero además de este protocolo, adoptamos otros pilares para asegurar la sostenibilidad del negocio:
Profesionalización: fomentamos la formación y el desarrollo profesional de los familiares que se incorporan para que puedan demostrar sus capacidades y asumir responsabilidades con compromiso.
Innovación continua: más allá de lo tecnológico, la innovación es un pilar cultural y estratégico. Miramos hacia adelante, atentos a las nuevas tendencias y prácticas más sustentables.
Somos mucho más que una fábrica de pinturas. Somos una red de personas, ideas y valores. Somos conscientes de que nuestro legado no son sólo activos tangibles, sino una cultura empresarial sólida, inclusiva y con propósito.
El desafío de liderar una empresa familiar nunca termina. Se trata de honrar el pasado, gestionar el presente con responsabilidad y construir el futuro con una mirada que equilibra el corazón con la razón.
Fuente: Infobae