Clausuraron un geriátrico clandestino: denunciaron que les robaban dinero a los abuelos
El procedimiento fue ordenado por el Juzgado interviniente y permitió la asistencia y reubicación de cinco personas mayores, en el marco de una causa que se encuentra en etapa de investigación.
Un geriátrico que funcionaba de manera clandestina fue clausurado en el barrio San Isidro, en la ciudad de Posadas, tras detectarse graves irregularidades en su funcionamiento y denuncias por presuntas sustracciones de dinero a adultos mayores alojados en el lugar.
El procedimiento fue ordenado por el Juzgado interviniente y permitió la asistencia y reubicación de cinco personas mayores, en el marco de una causa que se encuentra en etapa de investigación.
La intervención se inició a partir de una denuncia radicada el 19 de enero en la Comisaría 15ª, realizada por una vecina del barrio. Según su testimonio, mientras circulaba en su vehículo observó a una persona de avanzada edad salir de una vivienda y pedir ayuda de manera desesperada, solicitando que se diera aviso a la Policía. El adulto mayor habría manifestado que en el lugar se encontraban otros abuelos y que les sustraían dinero.
Tras la denuncia, efectivos policiales realizaron las diligencias correspondientes y dieron inmediata intervención a las autoridades competentes. El operativo se concretó alrededor de las 10.00, en una vivienda ubicada en la manzana 12 del barrio San Isidro, con la participación de personal de la Unidad Regional X, junto a distintas áreas de la Municipalidad de Posadas.
Durante el procedimiento intervinieron la Secretaría de Salud y Desarrollo Humano y la Dirección de Fiscalización de Seguridad y Contaminación Humana, quienes constataron que el inmueble funcionaba como un geriátrico no habilitado, sin autorización municipal ni las condiciones mínimas exigidas para el cuidado de adultos mayores. Además, se detectó la falta de salidas de emergencia, controles médicos adecuados y otras irregularidades.
Ante la gravedad de la situación, y por disposición judicial, se ordenó la clausura inmediata del lugar y la reubicación de los adultos mayores. Algunos fueron restituidos a sus familiares, mientras que otros fueron trasladados al Geriátrico Público de Miguel Lanús, donde quedaron bajo resguardo y atención especializada.
La investigación continúa para determinar responsabilidades penales y administrativas de los responsables del establecimiento.