Milei condiciona la reapertura de la embajada en Venezuela a la liberación de argentinos presos
La Casa Rosada asegura que no habrá normalización del vínculo diplomático mientras sigan presos ciudadanos argentinos en territorio venezolano.
El presidente Javier Milei decidió que Argentina no volverá a abrir su embajada en Caracas ni normalizará relaciones diplomáticas con Venezuela hasta que se libere a los ciudadanos argentinos que todavía están detenidos allí, informaron fuentes oficiales. Para el Gobierno, la prioridad inmediata es destrabar esas excarcelaciones, con especial atención al caso del gendarme Nahuel Agustín Gallo, detenido desde diciembre de 2024.
Desde la Casa Rosada remarcan que no reconocen a la administración de Delcy Rodríguez como un gobierno legítimo y que cualquier gesto institucional dependerá de avances concretos en la situación de los argentinos privados de libertad. En ese sentido, sostienen que primero deben cumplir los compromisos con aliados internacionales antes de evaluar una reapertura.
La estrategia oficial apuesta a la cautela y al seguimiento del contexto venezolano a través de países aliados que mantienen presencia diplomática y de inteligencia en Caracas, como Estados Unidos, Israel e Italia. Argentina no tiene representantes de su Secretaría de Inteligencia (SIDE) en territorio venezolano.
Actualmente, Italia representa diplomáticamente a Argentina en Venezuela luego de que Brasil dejara de hacerlo a comienzos de este mes. En este marco, desde el Gobierno aseguran que "debe haber primero un gesto de ellos para pensar en reabrir la embajada".
El Ejecutivo también reconoció que no espera una liberación inmediata de Gallo y advirtió que el proceso podría demorar "más de lo esperado" debido a la complejidad de la transición política interna venezolana. El ritmo de las excarcelaciones, señalaron, estará ligado al desarrollo de ese proceso y a la supervisión política de Estados Unidos sobre el cumplimiento de acuerdos con Caracas.
Desde el Gobierno describen la situación política en Venezuela como abierta y sin plazos definidos, e incluso relativizan la posibilidad de un calendario electoral cercano. Según fuentes oficiales, no se prevé la realización de elecciones al menos durante el próximo año.
Mientras tanto, la Casa Rosada mantiene canales de diálogo formales e informales con Washington y evita alinearse públicamente con figuras de la oposición venezolana hasta que haya definiciones más claras desde Estados Unidos.
En paralelo, el Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo de Pablo Quirno, mantiene vigente la recomendación oficial de no viajar a Venezuela y ha reforzado restricciones migratorias para limitar el ingreso de personas vinculadas al esquema de poder desplazado. Asimismo, Argentina insiste con la liberación de sus ciudadanos en foros internacionales y en el reclamo de derechos humanos para los detenidos, menciona el portal TN.