Operativo de Estados Unidos en el Pacífico dejó dos fallecidos tras el ataque a una lancha
El ataque habría sido ejecutado bajo la dirección del secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth.
El Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informó este viernes que llevó a cabo un ataque militar en aguas del océano Pacífico Oriental contra una embarcación que, según sus propias informaciones, estaba vinculada a actividades de narcotráfico. La acción dejó como saldo dos personas fallecidas y una tercera con vida, a la que se activó un operativo de búsqueda y rescate.
De acuerdo con el comunicado oficial difundido por el Comando Sur a través de su cuenta en redes sociales, la operación estuvo dirigida por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, que actuó sobre un barco que, según inteligencia estadounidense, se desplazaba por rutas marítimas frecuentadas por redes de tráfico ilícito de drogas.
El video difundido por las fuerzas muestra el momento en que la embarcación es impactada y envuelta en llamas mientras navega en alta mar. Tras el ataque, el Comando Sur notificó de inmediato a la Guardia Costera de Estados Unidos para que activara los sistemas de búsqueda y rescate para el sobreviviente encontrado.
Este operativo forma parte de una campaña más amplia que desde mediados de 2025 ha incluido múltiples acciones en el Caribe y el Pacífico contra embarcaciones que el gobierno estadounidense considera parte de redes de narcotráfico o vinculadas a organizaciones calificadas como terroristas designadas. En ese contexto, las fuerzas estadounidenses han mantenido una presencia activa en estas rutas marítimas, con el objetivo declarado de interrumpir el traslado de estupefacientes hacia América y otros mercados.
La operación de este viernes representa uno de los episodios más recientes de estas intervenciones en aguas internacionales, y se da en medio de un clima de debate y crítica internacional sobre la legalidad y las implicancias de estas acciones militares en zonas donde no existe un conflicto declarado entre Estados Unidos y los grupos a los que atribuye estos delitos.
Las autoridades estadounidenses continúan con las labores de búsqueda del sobreviviente, mientras que el caso sigue bajo análisis por parte de los organismos de defensa y seguridad del país norteamericano.