Estafa telefónica: un vecino de Añatuya fue víctima de un fraude por más de $3 millones
La maniobra se inició con un supuesto reclamo por un pago erróneo en una tarjeta de crédito y continuó a través de llamadas y mensajes de WhatsApp.
Una compleja maniobra de estafa telefónica es investigada por la Justicia, luego de que un vecino de la ciudad de Añatuya denunciara haber sido víctima de un fraude que derivó en una compra no autorizada por más de tres millones de pesos, tras un supuesto contacto con representantes de una empresa emisora de tarjetas de crédito.
De acuerdo a la denuncia, el episodio se habría iniciado el 9 de enero de 2025, cerca de las 18:00 horas, cuando Luis Carlos Griva, argentino de 67 años, transportista de granos, domiciliado en el barrio Colonia San Francisco, solicitó la ayuda de uno de sus hijos para realizar un reclamo por un pago erróneo que figuraba en su tarjeta de crédito Naranja.
Siempre según el relato del damnificado, el reclamo fue efectuado inicialmente mediante un contacto telefónico y luego a través de la aplicación WhatsApp, canal que los estafadores habrían utilizado para simular una vía de comunicación oficial. Minutos después de iniciado el reclamo, el hijo del denunciante recibió una llamada entrante desde un número desconocido, donde el interlocutor se presentó como representante de la empresa emisora de la tarjeta.
Durante esa comunicación, el supuesto operador manifestó que para poder solucionar el inconveniente era indispensable contar con los datos personales del titular, lo que generó un clima de confianza y urgencia. Convencido de estar frente a una gestión legítima, el hijo del denunciante proporcionó la información solicitada, recibiendo como respuesta que el problema sería resuelto en breve
Sin embargo, con el correr de los minutos y tras verificar nuevamente el estado de la cuenta mediante la aplicación oficial, el titular advirtió que no existía ninguna gestión efectiva por parte de la empresa. Esta situación despertó de inmediato las sospechas del damnificado.
Ante esa sospecha, y utilizando otro número telefónico, Griva se comunicó directamente con operadores oficiales de Tarjeta Naranja, quienes le confirmaron una noticia alarmante: se había registrado recientemente una compra por un monto de $3.209.700,00, operación que el titular desconocía por completo y que nunca había autorizado.