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¿El Mundial en riesgo? Los comentarios de Trump sobre Canadá y México complican los preparativos de la Copa del Mundo

A medida que se aceleran los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, las tensiones políticas que involucran a una de las naciones anfitrionas del torneo están cada vez más entrelazadas con el foco de atención global del evento.

La Copa del Mundo ampliada, copatrocinada por Estados Unidos, Canadá y México, está programada para comenzar el 11 de junio de 2026. Los partidos se disputarán en 11 ciudades de EE.?UU., junto con encuentros en Toronto y Vancouver, así como en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La magnitud del torneo, que se espera atraiga a millones de aficionados a través de las fronteras, ha puesto un énfasis inusual en la coordinación diplomática entre los tres países anfitriones.

En ese contexto, cobraron especial atención los comentarios recientes y las amenazas de políticas por parte del presidente estadounidense Donald Trump hacia Canadá y México.

A comienzos de este mes, Trump criticó la situación de seguridad en México durante una entrevista con FOX News, tras recientes acciones militares de Estados Unidos en el extranjero. Según FOX, el presidente describió la situación al sur de la frontera en términos contundentes.

"Es muy triste observar y ver lo que le ha pasado a ese país", dijo Trump, afirmando que los "cárteles están controlando" México.

Los comentarios fueron notables dado el papel central de México en la apertura del torneo y en la celebración de múltiples partidos de alto perfil. La cooperación en materia de seguridad entre las tres naciones anfitrionas se considera un componente clave de la planificación del Mundial, especialmente dado el volumen de viajes internacionales que se espera durante el evento de un mes de duración.

Amenaza comercial dirigida a Canadá

Canadá también se ha visto envuelto en la disputa política. El 24 de enero, Trump advirtió que Ottawa podría enfrentar sanciones comerciales generalizadas si profundiza sus lazos económicos con China.

A través de su plataforma Truth Social, Trump dijo: "Si Canadá llega a un acuerdo con China, será inmediatamente golpeado con un arancel del 100?% sobre todos los bienes y productos canadienses que entren a los EE.?UU."

La advertencia se produjo después de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunciara que Canadá y China habían alcanzado un acuerdo centrado en vehículos eléctricos, tras conversaciones con el presidente chino Xi Jinping.

Trump no dio detalles sobre cómo se implementaría tal tarifa. Anteriormente, anunció un gravamen del 35?por ciento sobre ciertos productos canadienses que no están cubiertos por los acuerdos comerciales existentes en América del Norte.

Tensión diplomática entre líderes

Además, la relación entre Trump y Carney parece estar tensa. A principios de este mes, Carney fue retirado de una propuesta "Consejo de la Paz" liderada por EE.?UU., una iniciativa que Trump ha descrito como un nuevo foro para resolver disputas internacionales.

Hablando más tarde ese mismo día, Trump comentó: "Canadá existe gracias a los Estados Unidos".

Carney respondió enfatizando lo que llamó la "asociación extraordinaria" entre los dos países, al tiempo que rechazó la sugerencia de que Canadá depende de Washington para su supervivencia.

Anteriormente, Trump se había referido a Canadá como el "estado 51" de Estados Unidos, comentarios que han recibido críticas de funcionarios canadienses.

Implicaciones para el torneo

Más allá de la retórica diplomática, también han surgido preocupaciones prácticas. Las actuales congelaciones de visas y restricciones de viaje en EE.?UU. podrían afectar a aficionados de varias selecciones del Mundial, planteando preguntas sobre el acceso de los fanáticos y la logística.

La FIFA no se pronunció públicamente sobre las disputas políticas, pero torneos pasados han demostrado que la cooperación transfronteriza, del procesamiento aduanero a la coordinación de seguridad, es fundamental para organizar un Mundial sin contratiempos.

Con menos de seis meses para el inicio, los organizadores continúan adelante con los preparativos. Aun así, la evolución de las relaciones políticas entre los tres países anfitriones se ha convertido en una variable adicional a medida que se acerca el mayor evento deportivo del mundo.

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